miércoles, 21 de julio de 2010

Cornelio: En la historia de un país, le toca a cada generación a resolver SU problema

En el desenvolvimiento de la historia de un país -lo que pasa hoy es la historia del mañana- al parecer le toca a cada generación SU problema, o sea un problema que en esa forma no había existido antes y que en la misma forma no existirá mañana.
No cabe duda, a la generación antes del 1979 le tocó a terminar con la dictadura de los Somoza. A la generación de 1979 le tocaron la Gran Cruzada, las campañas de vacunación, los cortes de café, la transformación de las universidades, pero también la guerra y el servicio militar en ambos bandos. Con lo cual ya queda claro que uno raras veces puede 'elegir' en que época vivir ni con cuales problemas lidiar. Lo importante es "ubicarse" y enfrentarse con la cara en alto sin vacilaciones.

 ¿Cual Nicaragua queremos?
En ese mismo sentido me atrevo a plantear que a la generación "socializada" después de 1990 -o sea quienes en 1990 aún no había cumplido 14 años más todos, que aún no habían nacido- le toca a transformar la economía -la que para mi incluye la institucionalidad- del país, tal que Nicaragua deje de ser una "economía de conquista", una economía cuya base son el despilfarro y la rapiña de sus riquezas en recursos, tanto naturales como humanos, nada fácil, pues se trata de una herencia de 490 años – la Destrucción como Modelo de Desarrollo .
Yo sostengo, que sin enfrentar esa tarea, no se resolverá tampoco la otra, la de la institucionalidad del país, puesto que la política actual en Nicaragua -a aparte las deficiencias éticas de uno u otro político- no funciona mal por esa deficiencias, sino porque la lógica favorece  a los gemelos “Economía de baja intensidad” y “Estado de prebendas”, tal que no basta cambiar los actuales políticos por mejores -si se encuentre- sino se tiene que cambiar el marco de referencia. 
A muchas/muchos jóvenes ya les llegó el mensaje que si sigamos a destruir los recursos naturales tal como lo hacemos, dentro de poco no habrá más que destruir pues todo quedará irremediablemente devastado.
Sin embargo -y quizás forzado por las circunstancias del momento- Nicaragua ha venido igualmente despilfarrando a sus recursos humanos, en particular a su juventud precisamente por la aparente abundancia de ese recurso -igual como agua y bosques.
Entonces -y también muy en interés propio- ahora le toca a esa generación -la entre 15 a 30 años- a no solo frenar sino revertir ese despilfarro, dando lugar a un verdadero aprovechamiento. Es inaceptable que jóvenes terminen cualquier de los niveles de educación -primaria, secundaria, técnica, universitaria-  y egresado del respectivo nivel encuentran, que el país no los necesita a ellos mucho menos los conocimientos adquiridos. Obviamente es despilfarro en MAYÚSCULA que casi el 60% ni quiera tiene el chance mínimo a terminar la primaria. 

¿A la servidumbre por la universidad?
Siendo las/los universitarias/os no solo las/los que más le costaron al país -incluyendo sus padres, hermanos y otros parientes- si no a la vez las/los mejor preparadas/os, les corresponde a ellas/ellos ENCABEZAR esa lucha -encabezar en el sentido de responsabilidad, no de "rectores de los demás", tal como a las/los estudiantes en otra etapa les tocó OTRO como su problema, vean Carlos Fonseca en su MENSAJE DEL FRENTE SANDINISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL A LOS ESTUDIANTES REVOLUCIONARIOS.
Cuando Carlos Fonseca escribió ese mensaje, había en TODO el país ni 20,000 universitarios -entre estudiantes y graduados. Hoy son más que 140,000 (!!) aún en las universidades y unos 200,000 (!!) ya egresados o graduados. Obvio entonces -y no solo por el hecho que sus antepasados resolvieron SU problema llamado los Somoza-, que las formas de organización y lucha tendrán que ser diferentes.
No obstante, hay algo IGUALITO: SIN ORGANIZACIÓN NO SE LLEGA A NADA.
No me corresponde -esa ya NO es MI LUCHA- a proponerles a ustedes ni cómo ni donde llevar esa lucha, aunque pienso que si CFA recomendó ya a aquel entonces no esquivar a las aulas mismas como lugar, creo que con mucha más razón ahora el debate debe comenzar en cada aula y cada asignatura, para llevarlo después -y con fuerza- a donde corresponden: los que aún mandan en estado y economía.
Tampoco me corresponde fijar objetivos, pero me parece un objetivo como Una economía para Nicaragua tal que cada joven pueda aportar su capacidad y sus conocimientos en beneficio de todos ... y de si mismo como un fin que pudiera abarcar todas y todos de su generación, independiente donde estén y cual nivel de educación hayan logrado a completar. 
Más polémico: Sin una juventud rechazando el sacrificio en balde ... no hay revolución.