sábado, 31 de enero de 2015

¿Marx o Lenin? (Nicaragua 1979 –1990)

Marx siempre sostenía que las formas de la vida social, incluyendo las formas de gobierno, se basan en la vida real de la gente –eso es cómo vive y qué hace para vivir-. A la vez rechazó categóricamente que concibiendo una sociedad ideal se pudiese, intentando a implementarla, revolucionar desde arriba la vida real. Lo llamaba “socialismo utópico”.

Lenin, por lo contrario, puso precisamente “el asalto al poder” en el centro de su estrategia revolucionaria, doctrina a la cual, con variantes y matices, le siguieron otros revolucionarios durante todo el siglo XX, hasta que a finales de los años 80 resultara que Marx siempre tenía razón y Lenin NO. El caso de Nicaragua, visto así del Octubre 1979 al Febrero 1990, es solamente un ejemplo más, tal como Venezuela ya “fuera de tiempo” ahora comprobación con ribetes tragicómicos.

Hago la salvedad “del Octubre 1979 al Febrero 1990 ”, puesto que la Revolución misma del Julio del 1979 a mi humilde criterio se debe a las transformaciones ECONÓMICAS sin precedente ni sucesor que el país había experimentado en las dos décadas anteriores –eso es transformaciones de la vida real llevando a tensiones insostenibles con las formas de la vida social-, siendo el FSLN solo el detonador pero no el detonante mismo, o sea hubo “Revolución” en el sentido preciso de Marx y por ésta razón no hay vuelta atrás a antes del Julio 1979.

En el mismo sentido, no hay vuelta atrás antes del 25 de Febrero del 1990, que refleja tanto a los cambios en la vida real de antes del Julio del 1979 -que en gran parte la Dirección Nacional había preferido ignorar- como en particular en el campo a cambios -como las diversas etapas y matices de la reforma agraria- que el mismito Gobierno de los 80 había promovido. No se puede fortalecer el peso económico de lxs campesinxs y obrerxs rurales, ni mejorar los niveles de educación en ciudad y campo sin respetar el deseo a más auto-determinación que nazca precisamente de estos cambios de la vida real. En mi humilde criterio de nuevo las tensiones se hicieron insostenibles y se abrieron paso en las elecciones y sus resultados.
De cierta forma de nuevo una "Revolución" en el sentido de Marx.