sábado, 1 de agosto de 2015

El dilema: el derrumbe de lo viejo sin perspectivas para algo nuevo

En vista de cambios fundamentales ineludibles –agotamiento de tierras y cambio climático, disolución de la economía familiar tradicional y transición demográfica- Nicaragua requeriría a corto plazo –menos que 15 años- de cambios estructurales profundos en la economía privada y en la esfera pública solo para mantener los niveles actuales de vida y su confiabilidad, de mejorarlos ni hablar.
Hay que añadir que tal cual como ahora, la suerte de Nicaragua depende totalmente del desarrollo coyuntural de las macro-economías de China, los Estados Unidos y de la Unión Europea como factores externos sobre los cuales Nicaragua no tiene incidencia ninguna pero donde tampoco vislumbra el retorno de tasas de crecimiento económico como las hubo hace 10, 20 años atrás.
En pocas palabras perspectivas nada halagadoras para generar optimismo.

Por el otro lado las élites rectoras del país –gobernantes, opositores, independientes- se han resignado a su propia incapacidad e incompetencia de idear y efectuar cambios estructurales profundos y apuestan en grado variado a que la “salvación” de Nicaragua venga de afuera, retomando un patrón de comportamiento histórico ya por más que un siglo, solo que las condiciones ya no son mucho menos serán como hace un siglo dado que los espacios para un crecimiento vegetativo simplemente expandiendo lo que se ha venido haciendo están desapareciendo.
En lugar por tanto de tomar conciencia de los cambios fundamentales ineludibles mencionados y de desarrollar respuestas a los desafíos planteados por ellos, andan peleándose a quién culpar respectivamente debatiendo con cuáles parches y medidas "de emergencia" se pueda compensar estos cambios seculares.

El derrumbe de lo viejo sin perspectivas para algo nuevo ha creado las condiciones para la imitación de esquemas corporatistas-fascistas de la organización de economía, estado y sociedad. Sin embargo aún ésta imitación es patética: no existen ni un supuesto pasado glorioso ni tampoco los recursos y capacidades productivas nacionales, a los que el fascismo histórico pudo recurrir para asentar y desarrollarse.
Por tanto Ortega-Murillo tampoco han logrado a alcanzar niveles históricos de movilización y dinamismo sino que se quedaron en contención y control para preservar una estabilidad económica-social-política sumamente frágil.

No obstante vale la advertencia que en ausencia de alternativas reales –esto serían propuestas elaboradas y convincentes de cambios estructurales profundos para responder a los cambios seculares ineludibles- un colapso del régimen Ortega-Murillo no dejaría a Nicaragua en condiciones mejores sino que con alta probabilidad aún más cerca a estados fallidos como Haití. Precisamente este temor justificado se refleja tanto en las encuestas de opinión como en la cautela en hablar y actuar de muchos “críticos” del régimen, el dilema enunciado al inicio.

martes, 16 de junio de 2015

Alemán y Ortega o las élites de Nicaragua

"En realidad, lo que falló no fue el diseño de las leyes sino la política, los partidos y sus líderes, mientras la economía se quedó a la zaga con una lenta recuperación sin lograr un impacto significativo en la pobreza masiva y el desempleo." Carlos Fernando Chamorro

En el 1990 se manifestó el colapso de un modelo totalitario de la sociedad, dado que la “Revolución sandinista” quiso ser no solo política propiamente dicha sino cultural, económica, educativa, social-organizativa hasta religiosa.

Lo difícil a tragarse por lxs con mucho patrimonio real –bienes- o ideal –educación-: en la democracia TODXS tienen derecho al mismo respeto social y a la misma participación política. Consecuentemente ignorando lo revolucionario de la democracia lxs con mucho patrimonio reducen sus problemas con lxs "demás" a su falta de patrimonio, sea material -pobreza- sea ideal -educación-, cuando se trata de falta de respeto y participación, es decir proyectan "su" problema como si fuera solo el problema de lxs "demás".

Es así que en la "transición" durante el Gobierno de Doña Violeta se pasa de la movilización totalitaria a la desmovilización total, del ideal de la planificación y organización total a que "cada quién es dueño de su propio futuro", lo que no pudo sino convertirse en "sálvese quien pueda" en vista que no hubo ni más respeto ni más participación ni tampoco más patrimonio para con lxs "demás".

Es con este trasfondo -en ésta secuencia- de la falta de respeto, de participación y por ende, pero solo por ende, del antes prometido aumento en patrimonio que Arnoldo Alemán y Daniel Ortega en las elecciones del 1996 obtengan en conjunto el 89% del total de los votos, prometiendo cada uno a sus seguidores más respeto, más participación y más patrimonio siempre en base a la afiliación al menos al apoyo al respectivo partido ganador.

¿En 1996 ganó el populismo? ¿Contra qué?

OTRA propuesta convincente cómo aumentar el respeto, la participación y por ende el patrimonio para los "demás" NO estaba sobre la mesa.

Peor: en lugar de defender entre supuestos "demócratas-republicanos" las reformas-parche del 1995 a la constitución totalitaria del 1987 en conjunto como un 1. paso para democratizar al país, hubo un estiro y encoje entre Asamblea y Presidencia sobre su puesta en vigencia terminando con la Ley Marco como primer ejemplo y precedente para una ley ordinaria ENCIMA de la constitución por conveniencia política [aunque retoma una tradición nefasta desde los días de las Nuevas Leyes y su aplicación ya en el siglo XVI].

Por el otro con la partidarización del CSE -bajo protesta y al final renuncia de su 1. Presidente Mariano Fiallos Oyanguren- los supuestos "demócratas-republicanos" ya en 1995 establecieron el reparto de los poderes públicos entre los partidos como esquema a seguir.

Al fin -siguiendo a la miserable táctica del "mal menor"- muchos "demócratas-republicanos" terminaron a movilizar votos para uno de los 2 candidatos con el solo objetivo que no ganara el otro.
Obvio resultado: el 89% del total de los votos para ambos candidatos en conjunto.

¿Entonces quiénes fallaron? ¿Las políticas y los políticos con un 89% de respaldo popular?

Aunque algunos no lo entendieran nunca hasta lo lamenten: democracia no es ni nunca será el equivalente a elitocracia.

jueves, 4 de junio de 2015

Sin educación democrática no hay ciudadanía democrática

Por experiencia histórica pero también mía propia muy personal me consta: una educación y un proceso educativo autoritario reproducen amos y súbitos pero no conducen jamáis a una ciudadanía democrática.

Caminar entonces hacía una sociedad más democrática por tanto significaría en la educación:

(1)   [Re-]establecer los derechos de incidencia educativa y organizativa de los padres de familia, que se les quitó anulando por medio de un decreto a la Ley de Participación educativa en la educación pública, y regular formas adecuadas similares para la educación privada.

(2)   [Re-]establecer la participación estudiantil en forma creciente desde la secundaria y la educación técnica hasta la formación universitaria y convertirla en obligación institucional de la respectiva institución, pública y privada.

La institución misma debe responder por un proceso limpio y transparente en cuanto a la elección de los representantes estudiantiles en concordancia con las formas de organización del estudio, por aulas, grupos de clase, carreras, facultades y direcciones, recintos e institución.

En vista que ya en los años 80 FER y UNEN se convirtieron en meros instrumentos de movilización política desde arriba, se debe sustituir  a ambas por confederaciones de las representaciones estudiantiles institucionales y territoriales para fines de articulación, coordinación y representación externa (MNED, CNU) pero SIN derecho de meterse desde arriba en los asuntos propios de cada institución educativa.

(3)  [Re-]establecer el derecho a participación del magisterio y de las instituciones educativas en incidir en la definición, organización e implementación del proceso de aprendizaje-enseñanza en todos los niveles.

Las leyes sobre educación- entre ellas la Ley de Autonomía universitaria, la Ley de Participación educativa y la Ley de Carrera docente- afirman el derecho de educadoras y educadores de incidir en contenidos, formas y organización del proceso de aprendizaje-enseñanza. Lo afirman no lo conceden, pues es inherente al proceso mismo. Al fin no son discursos, pizarras y libros sino que el mismo ejemplo del maestro, como ya anota Sócrates, que les transmiten a futuras generaciones conductas y el aprecio de valores éticos, verdad válida para toda educación sin importar el ámbito, donde se da: familia o comunidad, pública o privada, pre-escolar o universidad. Resultaría peor que imposible –hipócrita- si se pretendiera a transmitir por medio de la educación el aprecio a valores, pero los mismos educadores no los pudiesen practicar ni las instituciones las practicasen, sean causas, motivos y objetivos del impedimento los que fueran.

Por las propias características de cada nivel educativo y de cada materia, hay diferentes grados de autonomía en el trabajo de la educadora y hay diferentes formas de ejercer las libertades de conciencia y opinión. Similar hay diferentes grados de autonomía en cuanto a las materias ofrecidas y en cuanto a la organización del proceso de aprendizaje-enseñanza para cada entidad, escuela, colegio, instituto técnico y para las universidades. En los procedimientos pueda haber variaciones entre “público” y “privado” siempre y cuando se respete la libertad de conciencia y el derecho a incidir en forma individual, colectiva o como claustro de una entidad en el contenido, sus formas y la organización del proceso.

Sin embargo iniciándose ya en los años 80 las genuinas organizaciones de los educadores se transmutaron de instrumentos para la participación de los educadores en instrumentos para su dirección y control con fines políticos-partidarios. A menudo se da la confusión entre el delegado como representante hacía afuera y arriba con la como de solo canal para recibir mandatos y orientaciones desde afuera y arriba, más aún cuando la misma persona anda doble sombrero de representante electo y mandamás de la institución misma o cuando solo una organización gremial aparece por ley o practica como si fuera parte operativa ya de la institución misma. Hay que terminar de una vez por todas con esta confusión y restituir el carácter genuino de las organizaciones gremiales, dándole paso a procesos de elección limpia, justa y transparente cuando instancias institucionales de coordinación y gestión compartida requieran de la incorporación de representantes del magisterio.

(4)   [Re-]establecer “Libertad y Respeto” para con la educación misma

La constitución misma ya enuncia los conceptos, principios y procedimientos correspondientes.

“ARTICULO 116.- La educación tiene como objetivo la formación plena e integral del nicaragüense; dotarlo de una conciencia crítica, científica y humanista; desarrollar su personalidad y el sentido de su dignidad y capacitarlo para asumir las tareas de interés común que demanda el progreso de la nación; por consiguiente, la educación es factor fundamental para la transformación y el desarrollo del individuo y la sociedad.

ARTICULO 117.- La educación es un proceso único, democrático, creativo y participativo que vincula la teoría con la práctica, el trabajo manual con el intelectual y promueve la investigación científica. Se fundamenta en nuestros valores nacionales, en el conocimiento de nuestra historia, de la realidad, de la cultura nacional y universal y en el desarrollo constante de la ciencia y de la técnica; cultiva los valores propios del nuevo nicaragüense, de acuerdo con los principios establecidos en la presente Constitución, cuyo estudio deberá ser promovido.”

El alcance de estos conceptos y principios abraca toda la educación y no se limita sola a la educación pública, puesto que manifiestan un consenso nacional fundamental por qué, cómo y para qué como nación queremos que crezcan y se formen las próximas generaciones.
No obstante lo enunciado por la constitución y las leyes, en los 30 años que llevo viviendo en Nicaragua, no ha habido ha habido año sin un Gobierno, Ministerio u otras autoridades andando encima de la ley pisoteándolo por medio de decretos, ordenanzas, resoluciones, practicas institucionales y orientaciones escritas y verbales, tampoco no pasó ni un solo año en cual una u otra institución educativa no se hubiese destacada en similar forma actuando contra ley explícita no solo en espíritu sino hasta en letra expresa. Esto tiene que terminar ya. Si en la educación NO se respeta estrictamente constitución y ley, no se lo hará en ninguna otra área después tampoco.

Eludiblemente la juventud de hoy refleja hasta dónde y de qué manera hemos cumplido con el mandato de la nación como expresado por la constitución. Quienes como mayores se quejen de una juventud apática, sin intereses más allá de lo estrictamente individual y persona, tomen nota: la juventud es como la hemos formado o al menos permitido a que se formara. ¡No hay de que quejarse sino solo de nosotros mismos!

viernes, 3 de abril de 2015

Sobre la construcción de una Cultura de duelo y memoria

La construcción de una “Cultura de duelo y memoria” para Nicaragua partiría del reconocimiento que la Guerra de los 80 fue después de la conquista la mayor catástrofe humana en la historia de Nicaragua como país.

En su componente “duelo” se reconocería el daño que se hizo a decenas de miles de familias, los traumas primarios y secundarios causados, y que el daño y sus secuelas no solo afectan a las familias por aisladas sino al engranaje social en su totalidad en que siempre aunque fuera solamente en el subconsciente hay muertos y sus historias en medio. El reconocimiento comienza terminando con la ficción que a los “muertos de guerra” se pudiese subsumir en la misma categoría como los muertos de cualquier otro acontecimiento natural –la guerra la hacen humanos, no la naturaleza- y qué por el otro lado se pudiese compartimentar o solo privatizar el duelo. Aunque cada familia afectada encuentre su forma de memoria dolorosa, una comunidad, un pueblo, una ciudad, un país que se niega a aceptar y recordar su propia historia como dolorosa no tiene fundamento sobre cual construir su futuro, dado que aún el silencio público más prolongado no hace desaparecer las narrativas dentro de cada familia.

En su componente “memoria” se intentaría a investigar, reconstruir y documentar qué pasó cuándo y dónde entre cuáles actores afectando a quiénes. Esto tanto a nivel individual –hasta hoy día hay miles de familias que no saben dónde y en cuáles circunstancias pereció se deudo-, a nivel de comunidades y pueblos –pues en las “zonas de guerra” la misma afectó, deshizo o reubicó a comunidades enteras, dejando lastimado el engranaje social local hasta hoy día-, y por ende al nivel del país entero e instituciones con cobertura nacional como ejército, policía y “contra” en el área de combatientes, en cuanto a sus estructuras de toma de decisiones y de mando, eso es quién en cada nivel fue responsable de cuál decisión.

Se trata de duelo y memoria, no de justicia y condena o absolución. No hay cómo “ganar la guerra” en forma retroactiva, eso es obligar al otro a aceptar o denegar la validez de supuestos motivos u objetivos del uno o del otro de aquel entonces después de los hechos mismos. Para esto hay que tomar nota, que los marcos de valoración para motivos y objetivos no son nada estáticos sino que cambien en el transcurso de la historia. Lo que hoy aparece como aceptable o inaceptable, a veces no lo fue hace décadas atrás ni lo será en tiempos venideros tal que –a fondo- cada época reafirma su propio marco actual de valores al valorar el pasado. Pero lo puede hacer solo si antes lo ha reconocido como “su” pasado.

La segunda componente ganaría con el esfuerzo académico sostenido y de calidad profesional, la primera si contaría con el apoyo institucional en todos los niveles de instituciones que se dedique según su propia definición de su misión al “ser humano en la comunidad espiritual”, como iglesias denominaciones religiosas u otros similares.

sábado, 28 de marzo de 2015

Cultura de la Memoria: El SMP como Horizonte de Eventos

Una Cultura de Memoria derrumbaría a la Familia Paternalista como imaginario para organizar toda la sociedad. Por eso no se la promueve.

NADIE salió de la guerra de los 80 victorioso. Pero un perdedor como Pater Familia tampoco podría sostenerse por largo tiempo.

El psicoanalista Alexander Mitscherlich analizó 1963 "En el camino a la sociedad sin padre" la interrelación entre subordinación paternal y traumas de guerra.

La guerra llevada por conscriptos y con miles de víctimas civiles aniquila la idílica idea de la Familia Paternalista como cuna de la ética.

¿Qué queda de la autoridad ética de la Familia Paternalista, si el estado se atribuye el derecho absoluto de decidir y obligar por cuáles valores [éticos] se deba matar y morir? NADA.

Por esto sostengo que el FSLN pasó por un Horizonte de Eventos al imponer el Servicio Militar obligatorio: no hay vuelta atrás ni escape.

Aunque hay aún 24% supervivientes del anterior, el otro 76% de Nicaragua ya vive en un eón diferente sin la autoridad paternal como LA referencia ética.

Sin embargo el colapso de la Familia Paternalista no es solamente un fenómeno político-social sino también psicosocial [y económico].

El subconsciente de los supervivientes del eón anterior intuye su responsabilidad de que Nicaragua saliera del mismo pero no lo quiere como culpa.

De ahí la resistencia de los supervivientes: cuando hay actos colectivos de memoria o referencias se procura a limitarlos a “antes del SMP”. Se recuerda anualmente la CNA pero NO el SMP.

Una Cultura de Memoria lo dejaría al desnudo, por tanto desde arriba se intenta prevenirla por un culto a las victorias, y si fuera solo para ganar la guerra ex-post al menos en el campo ético.

Sin embargo para el otro 76% construir una Cultura de Memoria es como tomar conciencia de vivir en este otro eón, eso es o sentar las bases para una nueva ética o perderse en ambigüedades arbitrarias para siempre.

miércoles, 25 de marzo de 2015

La disyuntiva en oponerse a Ortega-Murillo

A menudo quienes llegaran al poder gracias a una revolución, extienden su “vida útil” cuando su ejercicio carece de otras legitimaciones.

Esto al parecer en Nicaragua funciona hasta en forma retroactiva: se pone el 25 de Febrero del 1990 como fecha final de la Revolución del 1979 para tener lo suficiente en nostalgia para cubrir aciertos y desaciertos en el ejercicio del poder pos-revolucionario de los años 80 con la finalidad de evitar un debate propio y por ende la responsabilidad correspondiente.

Fundir Poder Político, Militar y Público en un solo “Poder sandinista” sin embargo NO era producto de una confusión errónea sino de una decisión estratégica.

Esta táctica en México hasta obtuvo nombre propio: Revolución Institucionalizada, concepto que -si no me engaña mi memoria- tenía cierto atractivo para ciertos "revolucionarios" ya en la campaña electoral del 1984 a tal que a mi criterio la revolución del 1979 ya terminara bastante antes.

Consecuentemente la "institucionalización" de la Revolución, iniciada con las elecciones del 1984 y culminada con la promulgación de la constitución del 1987 NO tenía como objetivo democratizar el ejercicio del poder -eso es limitarlo encauzandolo- sino solo legalizar lo que de cualquier forma se contemplada como ya legitimado de sobra por la Revolución del 1979.

Está ahí el verdadero trasfondo del discurso -y de la práctica- de Ortega-Murillo en cuanto a la “reconstitución de derechos”: se quiere recuperar un marco "legal" y "operativo" para el ejercicio de un poder único, tal como ya se lo había tenido antes.

Para las que se oponen a la 2ª “toma del poder” por Ortega se plantea entonces una disyuntiva:

Si se oponen a esta forma de ejercicio “de por principio”, entonces tienen que rechazarlo también en cuanto a los 80 o al menos reconocer su fracaso total a cuenta de tremendos sacrificios, y demandar hacia el futuro una nueva constitución sin las ambigüedades características para la constitución de 1987 y aquel entonces –me consta- intencionales para facilitar el ejercicio del poder sin los frenos impuestos por un estado democrático-republicano de derecho.

Sin embargo –y esto cuesta al parecer- tal rechazo “de por principio” implicaría tácitamente a reconocer que tal ejercicio del poder NO era una consecuencia ineludible de la guerra, sino que a la inversa éste ejercicio del poder hizo la guerra del 1984 al 1990 casi inevitable hasta que la guerra misma lo hizo inviable llevando Nicaragua a las elecciones del 1990.

A las que no quieren dar este paso, les queda solamente individualizar hasta personalizar su oposición, tal que o reclaman que el régimen Ortega-Murillo no tenga los objetivos loables como en los 80 –resultados para destacar las diferencias no hay-, o que lo de aquel entonces era un régimen colectivo –el de la DN- y hoy es solo él de una familia. En cualesquiera, necesitan el mito de una guerra del 1984 al 1990 impuesta sin alternativa por el imperio del mal -¿de dónde entonces surgió de repente la alternativa de las elecciones del 1990?- y la falacia –comprobable desde la redacción de la Memoria de la Reunión de las 72 horas ya en 1979 hasta la redacción de la constitución del 1987 y el proceso de debate acompañante- que el modelo del “poder sandinista único” hubiese sido consecuencia de la situación de guerra cuando no fue así.

sábado, 31 de enero de 2015

¿Marx o Lenin? (Nicaragua 1979 –1990)

Marx siempre sostenía que las formas de la vida social, incluyendo las formas de gobierno, se basan en la vida real de la gente –eso es cómo vive y qué hace para vivir-. A la vez rechazó categóricamente que concibiendo una sociedad ideal se pudiese, intentando a implementarla, revolucionar desde arriba la vida real. Lo llamaba “socialismo utópico”.

Lenin, por lo contrario, puso precisamente “el asalto al poder” en el centro de su estrategia revolucionaria, doctrina a la cual, con variantes y matices, le siguieron otros revolucionarios durante todo el siglo XX, hasta que a finales de los años 80 resultara que Marx siempre tenía razón y Lenin NO. El caso de Nicaragua, visto así del Octubre 1979 al Febrero 1990, es solamente un ejemplo más, tal como Venezuela ya “fuera de tiempo” ahora comprobación con ribetes tragicómicos.

Hago la salvedad “del Octubre 1979 al Febrero 1990 ”, puesto que la Revolución misma del Julio del 1979 a mi humilde criterio se debe a las transformaciones ECONÓMICAS sin precedente ni sucesor que el país había experimentado en las dos décadas anteriores –eso es transformaciones de la vida real llevando a tensiones insostenibles con las formas de la vida social-, siendo el FSLN solo el detonador pero no el detonante mismo, o sea hubo “Revolución” en el sentido preciso de Marx y por ésta razón no hay vuelta atrás a antes del Julio 1979.

En el mismo sentido, no hay vuelta atrás antes del 25 de Febrero del 1990, que refleja tanto a los cambios en la vida real de antes del Julio del 1979 -que en gran parte la Dirección Nacional había preferido ignorar- como en particular en el campo a cambios -como las diversas etapas y matices de la reforma agraria- que el mismito Gobierno de los 80 había promovido. No se puede fortalecer el peso económico de lxs campesinxs y obrerxs rurales, ni mejorar los niveles de educación en ciudad y campo sin respetar el deseo a más auto-determinación que nazca precisamente de estos cambios de la vida real. En mi humilde criterio de nuevo las tensiones se hicieron insostenibles y se abrieron paso en las elecciones y sus resultados.
De cierta forma de nuevo una "Revolución" en el sentido de Marx.

miércoles, 14 de enero de 2015

Contextos y Perspectivas post "Charlie Hebdo"

(1) Hace menos que 70 años que en Europa continental terminara la matanza organizada de entre 8 a 10 millones de personas solo por ser judío, gitano, gay, testigo de Jehová, comunista, socialdemócrata, liberal etc. etc.

(2) Hace igualmente menos que 70 años que en Europa continental terminara una guerra, que mató a otros 20 millones y dejó destruido las ciudades y aldeas, desde St. Eglise en el oeste hasta Stalingrado en el este, desde Monte Casino en el sur hasta Flensburg en el norte.

(3) Cabe señalar que además en muchos países de ésta Europa Continental ya antes hubo enfrentamientos armados hasta guerras civiles con miles de víctimas entre 1919 a 1939.

(4) Me consta que a los europeos continentales les tomó al menos 3 generaciones –siendo la mía la 2ª- para tomar conciencia de qué había pasado y por qué había pasado.

(5) Consté además que las experiencias (1)-(3) no las comparte el mundo anglófono; sin menospreciar ni muertes civiles ni muertes militares de Gran Bretaña, pero sus perdidas por la 2ª guerra mundial no son comparables con las de ningún país de Europa continental central. (Excepciones: Portugal, Suecia, Suiza, Dinamarca, Noruega).

(6) Ya he mencionado que el proceso de tomar conciencia ha sido largo, tedioso y doloroso. Pero el ¡nunca más! al fin se está imponiendo.

(7) Como parte de la “toma de conciencia” se descartó en esta Europa Continental cualquier discurso tipo “los judíos, los franceses, los alemanes… SON y por tanto…”, a veces más rápido, a veces más lento, a veces más superficial, a veces más profundo.

(8) (4), (6) y (7) han tenido –en diferentes formas- su reflejo en la legislación de los países, tanto en cuanto al reconocer el pasado como “hechos indudables” –costó repito generaciones hasta que se hicieran hechos indudables- como en sancionar por ley como “inadmisibles” aquellos discursos que habían preparado el terreno para tales hechos.

(9) La inmigración masiva a Europa Continental Occidental desde otras partes del mundo, en particular desde lo que los Romanos llamaron “Asia Menor” como de otros países colindantes al mediterráneo así como de las ex-colonias, desde mi óptica les pone a los europeos continentales dos desafíos igualmente complicados:
   (a) ¿Cómo transmitirles a lxs inmigrantes las conclusiones que Europa Continental sacó en un largo proceso por varias generaciones de sus experiencias muy particulares en el siglo XX, y que por tanto NO son experiencias propias de lxs “nuevxs”?
   (b) ¿Cómo extender el principio desarrollado con mucha dificultad de reconocer a las personas antes de todo como personas con su inherente y propia dignidad -y NO como portador de X o Y atributo “genérico” por origen, fe, género, nacionalidad etc.-, a estxs nuevxs con-ciudadanxs?

(10) El proceso no ha terminado ni nadie puede vaticinar a ciencia cierta cómo va a terminar, más aún cuando a menor y mayor grado hay rebrotes de políticas de estado X-fóbicas. (vean por ejemplo el trato que se les da a lxs gitanxs en muchos países de la UE, cuando lxs mismxs tienen unos mil años de cohabitar las mismas tierras). También el tratamiento de los refugiados por el mar mediterráneo no está a las alturas de los principios tan frecuentemente invocados.

(11) SIN EMBARGO: las reacciones de literalmente millones de europeos continentales “de pie” -no solo en Paris ni solo en Francia, sino en casi todos los países referenciados en (8) y en centenares de ciudades y aldeas- ante los acontecimientos de los últimos días –reacciones tan masivas que hasta los gobernantes tuvieron que sumarse, dado que NO las habían convocada- me da cierta esperanza que las generaciones 3 y 4 “post-guerra” sepan a asumir el reto (9) y ponerse a sus alturas.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Memorias de 5 navidades 1983, 1985, 1989, 1995, 2014

Hace 31 años atrás –en diciembre de 1983- inicié mi “misión de evaluación”, averiguar si yo con mi perfil profesional podría “trabajar con sentido” en Nicaragua, misión que culminó en febrero del 1984 con una “carta de intenciones” firmada por el Rector Fundador de la UNI, Juan Sánchez Barquero y mi persona. En diciembre 1983 yo no sabía nada de fondo de Nicaragua. No obstante quedé algo estupefacto cuando en la planificación interna en Managua para el contingente alemán de las futuras "brigadas internacionalistas" se seleccionó a Pantasma y Nueva Guinea, argumentando que tal vez así los "internacionalistas" podrían ayudarle a la Revolución a recuperar terreno perdido por actos propios. Como llevaba apenas 3 semanas en Nicaragua, no comenté nada con nadie pero si el asunto quedó grabado en mi memoria.

Hace 29 años -1985- estaba esperando a mi novia alemana de aquel entonces, que se había quedado varada en Cuba por carecer de una visa para Nicaragua. Legaría en la primera semana de enero del 1986, pero después de una experiencia horrorosa –violación múltiple- en Cuba. La atendieron en el Hospital alemán, pero de ahí en adelante nunca logramos a restablecer una relación de intimidad. En ésta temporada la UNI estaba movilizada a los cortes de café en El Tuma y la Dalia. En Computación hubo algunos estudiantes, que no querían irse. Desde arriba se me pidió que los sancionara con reprobación de clases. En su lugar les pedí la elaboración de un informe y de un mural sobre la importancia del Café para las divisas del país mas cuánto su familia urbana aportó en divisas y cuánto gastó en importaciones, comparándolo con las familias de cortadores tradicionales en El Crucero.

Hace 25 años atrás -1989- pasé este día trabajando en la UNI, en el trabajo arduo de finalizar las listas de electores para las elecciones del 1990, donde las listas resultaron vitales. Cabe señalar que la cantidad de inscritos por JRV en particular en las Zonas de Guerra rebasó cualquier expectativa. En 1500 JRV se inscribieron más que los 500 previstos, tal que sin las listas producidas en la UNI de hecho no hubieran podido votar, con ellas se abrió mesas paralelas. Como consecuencia del resultado de las elecciones se disolvió la Escuela de Ingeniería en Computación para formar parte de la nueva Facultad de Electrotecnia y Computación y de la Ley de Autonomía en adelante quedé vetado para puestos de dirección en las Universidades del CNU.

La navidad del 1995 hace 19 años estaba redactando mi “análisis” de la situación de las universidades del país y del significado real de la “lucha por el 6%”, mi primer texto largo publicado en un periódico de Nicaragua en 5 entregas.  El punto de partida de las Reflexiones sobre el país de mis hijos y sus universidades eran los sucesos poco antes de navidad del 1995 en las cercanías de la Asamblea Nacional, donde 2 de los “luchadores por el 6%” habían caído muertos. Repasé la historia de las universidades en las 80, el vínculo táctico coyuntural entre la lucha por el 6% y la repartición de bienes y poder en Nicaragua en aquel momento para terminar con propuestas cómo la Universidad pudiese recuperar su autonomía y su papel de motor clave para el desarrollo del país.  El único efecto palpable ha sido mi salida del ambiente universitario por 6 años, terminándose el exilio cuando una universidad gringa –University of Mobile, San Marcos- me contrató como docente fluido en inglés, supuestamente. La fluidez más bien llegó como resultado.

Esta navidad 2014 pasé con una familia dividida, 3 de los nuestros en Alemania, 3 acá, y aún una vídeo-conferencia de 2 horas entre ambas mitades no logró a quitar por completo el sabor amargo, a pesar que los de acá desde nuestra visita allá en este año sepamos algo mejor como vivan allá. Y -como todos los últimos años- contamos poco antes con la visita de un grupo de algunas de "mis muchachas", mujeres hoy ya todas muy profesionales, a quienes les acompañé en algún momento de su vida haciéndose tales.

Confieso, aunque para mi vida y trabajo en estos 31 años han hecho sentido, aunque podía congratularme por los resultados “públicos” y “privados”,  me invade ante los sucesos de la Navidad Negra 2014 en Rivas, El Tule y Nueva Guinea la melancolía, sintiendo que en lugar de avanzar resolviendo los problemas reales y serios del país en base de concertación y diálogo, se restablece un camino que lleva solo a muertos sin resolver nada para nadie.

domingo, 16 de noviembre de 2014

La Cultura de la Memoria - el caso Jülich

Con la ciudad en ruinas y metido a las tareas de desescombreo y reconstrucción, la Shoah (o el Holocausto) en los primeros 22 años después de aquel fatal 16 de Noviembre del 1944 no era un tema local en Jülich. Y en la secundaria –me consta- se lo trataba de una forma muy sumaria, aunque ciertamente un monstruoso crimen pero cometido por unos  psicópatas monster sin que la gente común y corriente, todo honrada se hubiese dado la cuenta que estaba pasando.

Esto cambia no hasta 1963, cuando inicia en Frankfurt el Tribunal sobre Auschwitz, la primera vez que se trata en una corte alemana la temática Auschwitz. Yo tenía 13 años y me acuerdo que mi madre casi me obligó a leer a diario los reportajes de la sala de la corte. Al terminar en 1965, quedaron varios asuntos mas claros: una idea al menos de la dimensión de la Shoah y de su organización perfecta, que para llevarlo a cabo se necesitaba la cooperación de decenas de miles de colaboradores de menor a mayor grado y que estos colaboradores necesarios en su vida civil antes y después eran personas como cualquier otro alemán, o sea no tenían nada de psicópatas monster sino  que simplemente cumplieron a cabalidad ordenes, seguros que cumpliendo estaban cumpliendo un deber para con la patria Alemania.  Esto es lo que Hannah Arendt llamaba la Banalidad del Mal.

En la pequeña ciudad Jülich se había quedado una parte de un cementerio judío. Mi madre como recién electa concejal socialdemócrata entonces propuso al concejo en 1966 qusteine como señal se erigiera en este cementerio un pequeño monumento en memoria de los judíos de Jülich, propuesta aceptada por el concejo del la ciudad.
Yo nunca olvidaré como ella regresó de inauguración y desvelo del monumento: furiosa… y furiosa por la inscripción: En memoria de nuestros conciudadanos judíos fallecidos.
Pues estos conciudadanos no habían fallecido sino que fueron asesinados y además ya antes hubo en Jülich como en muchas ciudades alemanas actos contra los judíos, en particular en la Noche de los cristales rotos, en la cual se vandalizó la sinagoga, algo que no se hace a conciudadanos.
Su solicitud en el concejo de corregir la inscripción fue rechazado por mayoria, aduciendo que a ciencia cierta solamente se sabía que había muertos, pero no cómo ni dónde.
Cabe señalar que para mi y varios de mis compañeros de clase era la primera vez que nos movilizamos en pequeñas manifestaciones contra esta Cultura del Silencio, que en otras cosas se manifestaba en eliminar por desescombreo los remanentes de sinagogas o dejar el rebautismo de calles y callejones como hecho por los nazi. Antes se llamaron  Judenstrasse  o Judengasse (calle o callejón judío), después en muchos lugares Grünstrasse o Grüngasse (calle o callejón verde), asi también Jülich.

Acá tres fotos: la sinagoga de Jülich en 1938, como ruina en 1945 y aún 1958, cuando ya se había reconstruido los alrededores.  En 1966 –me acuerdo- ya estaba una nueva construcción en el lugar.

Jülich Synagoge 1938

Jülich Synagoge 1944Jülich Synagoge 1958

 

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Fue hasta el 9 de Noviembre del 1983 –35 años después- que se desvelara una placa fijada en la casa donde antes estaba la sinagoga, y como iniciativa ciudadana no por alguna instancia pública.
La inscripción dice: primero en hebreo después en alemán la segunda frase de Mose 3-19,18:   amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el SEÑOR.
Para continuar: Acá estaba la Sinagoga, la que fue violada el 9-11-1938.
En memoria y como recordatorio.
Ciudadanos de la Ciudad de Jülich.

 

 

Pero fue hasta 1996 que el Concejo Municipal resolviera An der Synagogea devolverle a la calle, al menos en una parte, su referencia judía original. Hoy el último tramo donde quedaba la sinagoga se llama An der Synagoge (A la Sinagoga), mientras el resto mantiene el nombre Grünstrasse.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al fin la ciudad de Jülich así reconoció que la cultura judía había sido parte integral de la ciudad desde el año 1226 y que ya para el año 1348 existía una sinagoga, tradición de más que 700 años, truncada con la deportación y asesinato de los últimos 370 judíos en los tiempos nazi.

mahnmal_probst_bechte_platzPero aún faltaba darles a estos judíos nombres y apellidos para rescatarlos del olvido.

Esto hace un memorial erigido en 2001, cerca al viejo cementerio judío.
Pero ¡ojo! más que 60 años después de los acontecimientos
y de nuevo en base de una iniciativa ciudadana.

 

Para cerrar el círculo a mi juventud: spelthahnla iniciativa empuja nuestro Representante de Clase ya en 1966 y orador en nuestro nombre en la ceremonia de bachillerato del 1968, Heinz Spelthahn y su esposa, acá como guía explicando las inscripciones de una lápida en el viejo cementerio judío.
O sea desde el inicio de nuestra protesta contra la Cultura del Silencio tuvieron que pasar 35 años de mucho y sostenido esfuerzo hasta que se estableciera la Cultura de la Memoria también el Jülich, mas que 60 años después de los sucesos.

viernes, 1 de agosto de 2014

Van 492 años de Conquista

Nos hemos acostumbrado al ver en el campo un problema social –pobreza-, económico –baja productividad-, ecológico –destrucción de ambiente originario-, pero no político, eso es el derecho de la Nicaragua rural a incidir en su propio futuro por medio de participación decisiva y representación propia en la definición de las políticas del país, reclamo que constituyó el trasfondo en el terreno para el auge de la Contra.  

De cierta forma hemos tomado nota solo de las secuelas del esquema político colonial sin superar a este día su esencia, tal como se manifiesta por ejemplo en la Ley 800, que consta un supuesto “derecho” a desalojar, eso es quitarles a otros sus tierras ganadas con esfuerzo y sacrificio por una pinche indemnización. Plata jamáis ha servido como recompensa por un hogar construido a mano propia.

A la inversa, ninguna Propuesta de Nación prosperará sino al fin rompa con 492 años de tradición de conquista colonial dándole a Nicaragua rural el peso y la incidencia política, que la corresponda. Pero hasta donde yo sepa, nadie tiene algo así en su agenda.

miércoles, 23 de julio de 2014

¿Una lucha pacifica por sobrevivir? ¿Desde cuándo?

Desde que a inicios de siglo XX Nicaragua alcanzó de nuevo su población inicial de 1520, las tierras hacia el éste han servido en varias ondas como válvula de escape para la creciente presión poblacional, iniciándose la última con el fin de la guerra de los 80, la que reabrió amplias zonas en la región central a la colonización.
Lo más que se reduzcan las tierras aún colonizables –en 2020-30 ya se agotarán-, lo más crecieron la migración interna y externa, pero a la vez se agudizan los conflictos por la tierra en las regiones ya colonizadas respectivamente sus últimas fronteras como Bosawás. Se trata literalmente de una lucha por la supervivencia, tal que al no ofrecer el país otras alternativas, nadie deba sorprenderse por violencia culminando en vendettas sangrientas.
Al grupo, que domina la esfera pública, le tocó el momento histórico de la etapa final de ya casi 500 años de conquista y colonización forzada. Aunque al parecer existe conciencia que esta historia está por acabarse –por esto entre otros el proyecto del Gran Canal- , no obstante con la misma arrogancia de siempre de los poderosos se ignora las dinámicas socio-psicológicas, que acompañen esta etapa final, y la están por convertir en una lucha final entre los ansiosos mismos a sobrevivir sin alternativas salvo la tierra. Indicios: la desestabilización del ámbito municipal rural por medio de la “toma del poder” en los municipios rurales en las elecciones municipales arregladas del 2008 y 2012, que echó gasolina a un fuego ya latente.
Me temo que los desalojos, que inevitablemente acompañarán la construcción del Gran Canal, aportarán lo que falte aún en dinamita, puesto ya no hay hacia donde reubicar a nadie ni las ciudades en su economía informal ya sobresaturada tampoco ofrecerán alternativas.

martes, 15 de julio de 2014

Raíces

En 1950 nací en una ciudad, donde mis padres se encontraron por casualidad como consecuencia de la II. Guerra mundial. Ahí se habían refugiado sus padres y ahí comenzaron a estudiar. Pero la ciudad Gotinga era protestante y a los católicos apenas en el siglo XVIII se les había permitido construir una iglesia, pero al inicio sin torre. Con los refugiados y desplazados por la guerra, hubo en la perspectiva de los autóctonos toda una invasión católica irreverente en cuanto a las tradiciones de la ciudad, tal que la procesión de Corpus Christi, celebrada después la reformación por primera vez en los años 50 del siglo pasado, se tomó como ofensa y se tenía que proteger altares y el cableado del audio contra vandalismo nocturno. En esta ciudad pasé del Kinder interconfesional a la única y pequeña escuela primaria católica, que hubo en la ciudad. [En casi toda Alemania occidental salvo la Ciudad-Estado Bremen la primaria de 4 años, aunque pública, se organizaba por confesiones hasta medianos de los años 80]. Entonces aunque nací en Gotinga, era desde el nacimiento un foráneo sin verdaderos raíces locales.

A la edad de 10 años, mis padres se trasladaron a otra ciudad Jülich, esta vez en Renania. Aunque importante en la historia, en aquel momento era un pequeño centro de abastecimiento para la agricultura en sus alrededores. De nuevo llegué como parte de una “invasión”: los gobiernos del estado de Renania del Norte/Westfalia y de Alemania federal habían tomado la decisión de establecer en un bosque grande cercano un centro de investigación en energía nuclear más ciencias naturales conexas, y con este centro vinieron unos 500 académicos más técnicos  y asistentes para los laboratorios, en total unos 3,500 empleados del centro con sus familias, un golpe tremendo para una ciudad de apenas 12,000 habitantes, que estaban acabando la reconstrucción de la ciudad después de su destrucción total -98.5%- en los últimos meses de la guerra.

Yo era de los primeros hijos de los invasores, que se matriculó en la única secundaria humanística clásica –Latín como primer idioma, después Ingles, después Griego Clásico- , que había, solo para varones, porque en aquellos tiempos aún se solía a organizar la secundaria en al menos clases sino hasta colegios enteros separados por género. El colegio como tal lo fundó en 1572 el Duque Guillermo V de Jülich. Ya los padres, abuelos y bisabuelos de muchos de mis compañeros de clase locales habían atendido al mismo colegio. Eran los notables –abogados, farmacéuticos,  maestros, médicos, niveles superiores de la administración pública- de la pequeña ciudad. Y rompiendo con las tradiciones de 400 años, mis padres produjeron todo un escándalo al obligar al colegio como único colegio público con bachillerato a admitir a mi hermana como 1ª estudiante femenina en su historia. De nuevo yo era un foráneo durante todo mi tiempo en el colegio.

Para estudiar matemática pura, regresé en 1968 a “mi” ciudad natal, de la cuál tengo así dos conjuntos de memoria: él de mi niñez y él de mis tiempos como estudiante. Mientras en la universidad encontré huellas de mi abuelo y de mis padres en forma de estudiantes o compañeros de estudio en este momento ya profesores, hubo un re-encuentro con solo uno de mis compañeros de la primaria, que se inscribió conmigo en matemáticas. Por el otro algunas cosas de mi niñez ya no existieron, otras, que había visto siempre de afuera, las vi por primera vez adentro, como las iglesias evangélicas, que para mí como niño eran “off limits”; según mis padres no se anda “de turista” en templos en uso.

A pesar de que la universidad era a distancia el empleador más grande de la ciudad, los profesores destacados en 2 siglos de su existencia se honraba con placas en sus casas de domicilio hasta nombre de calles, los casi 20 mil estudiantes en una ciudad de no 100 mil pusieron su sello a la vida diaria y nocturna, no hubo vínculo estrecho entre la vida universitaria y la vida política-social local. Por un lado la ciudad ya existe desde el siglo X, la universidad apenas desde el siglo XVIII  además siempre trayendo más foráneos temporáneos que atendiendo a locales permanentes, por el otro el fascismo nazi ya había conquistado a la universidad en 1931 mientras en la ciudad misma ni en las elecciones de 1933 lograron una mayoría. Pero de esta parte de la historia nadie nos quiso hablar, sino que tuvimos –como estudiantes–  que reconstruirla metiéndonos en archivos y bibliotecas investigando. O sea nada de condiciones para echar raíces.

Mi última estación en Alemania del 1972 al 1985 era Bonn y sus cercanías. En Bonn nacieron mi padre, mis abuelos paternos, mis bisabuelos paternos y la mitad de mis tatarabuelos paternos. Hoy todos están sepultados muy cercanos en el Cementerio de Poppelsdorf. Y hasta hoy día el clan de mi abuela –tenía 14 hermanas y hermanos- se reúne una vez al año en Bonn. Pero como yo no había pasado en Bonn ni mi niñez ni mi juventud ni quiera mis tiempos de estudio, me faltaban los compañeros del Kinder hasta el bachillerato, el vínculo con una parroquia donde se me hubiera bautizado, celebrado la 1ª Comunión y la Confirmación. O sea era la ciudad de la mitad de mis ancestros, pero yo en lo personal no tenía nada de experiencias personales, que me vinculara con esta ciudad.

Ahora llevo 29 años de vivir en Managua –Los Arcos, El Rosario, Linda Vista Norte-, el periodo continuo más largo de mi vida. Hija y 3 hijos nacieron acá donde también pasaron su tiempo escolar, aunque hoy 3 de ellos viven en Alemania. Tenemos desde 24 años una finquita en Dulce Nombre/Jinotepe. Ahí viven las hermanas y el hermano de mi esposa, en el Cementerio de El Rosario están mis suegros. Si todo sale como planificado, a finales de éste año nos retiramos a nuestra finquita. Pero obviamente, llegando a Nicaragua a los 35 años, no soy “nicaragüense nativo” ni nunca seré.

Corolario: al haber sido NUNCA en mi vida “nativo” de donde me tocó a vivir, sino siempre alguien de “afuera”, nunca me quedó otra alternativa que aprender comunicándome con los nativos y estudiando su respectiva historia en libros y artefactos para medio entender mi contexto, algo que los nativos asimilan casi automático al nacer y crecer dentro de él. Sé que para mí nunca será igual aunque cierto quizás precisamente por el proceso consciente de aprendizaje me parece que a veces estoy más consciente del impacto de una u otra condición histórica, hasta más que los nativos.

lunes, 9 de junio de 2014

¿Porqué no hay ni habrá un sistema para transparentar los agro-mercados de Nicaragua?

1. La intransparencia de mercados, en particular él de insumos y productos del agro, no es un problema técnico sino un problema político en el amplio sentido de la palabra.

2. No es un problema técnico, pues sobran ejemplos, en particular de países africanos, que hay soluciones técnicas hasta en peores condiciones económicas y tecnológicas que las de Nicaragua.

3. Sin embargo la apropiación/transferencias de éstas soluciones requiere de un compromiso político por los actores de peso, quiénes pueden ser el gobierno mismo y/o las organizaciones de articulación de los actores económicos mismos, en el caso de Nicaragua, la FENACOP y el COSEP y/o sus organizaciones afiliadas.

4. Otros –como los operadores de Telecomunicaciones, la Bolsa agropecuaria, el CEI y la DGA, las universidades, ONG- podrían aportar apoyo y aportes valiosos para el diseño y en las operaciones de una solución técnica.

5. Yo en lo personal estoy convencido, que el compromiso de los actores mismos respectivamente sus gremios es indispensable, mientras él del gobierno útil pero no indispensable, a tal que si fuera el gobierno solo, éste tampoco lo pudiera implementar. Me sobran los ejemplos.

6. Este compromiso no hubo en los 10 años pasados –tiempo transcurrido desde que se inició la implementación de soluciones en África- ni por lado de los gremios ni por lado de los diversos gobiernos. Me consta y siendo honesto, dudo que lo habrá en un futuro cercano, 5 a 10 años de hoy.

Internet y el Proyecto de Nación en Nicaragua

Desde que en la CMSI de Túnez del 2005 se estableció al 17 de Mayo como Día mundial de la Internet, cada año cerca a esta fecha aparecen informes sobre su avance, mundial, regional y por estados.

Desde que se publica estos informes, cada año Nicaragua sale algunos puntos peores, primero moviéndose hasta la cola de las Américas, ahora superado cada año por más países del mundo, en particular de la África al sur del Sahara.

Y cómo rutina hay durante unas 2 a 3 semanas algo de alboroto en los medios, se entrevista a los expertos y los “expertos” en cuanto de su opinión del por qué y que deba hacerse, donde como costumbre se propone “mejoras de las políticas públicas” e “incentivos” por lado del estado.

Después sigue silencio mediático hasta el próximo año, cuando se repetirá la misma rutina.

A mí me tiene harto ésta rutina, y más en particular que se use –independiente de su tinte- al estado respectivamente su gobierno como chivo exculpatorio, cuando de hecho se trata del fallar de todos, quienes en academia, economía y sociedad ocupen posiciones de liderazgo, grandes hasta chiquitas y de la indisposición a analizar en forma autocritica sus orígenes.

De fondo, las calidades socio-culturales requeridas por la Internet, mejor dicho su aprovechamiento para el desarrollo del país, y las que prevalecen en Nicaragua son incompatibles, resultando a veces absurdos como si la falta de confianza en arreglos de negocios, entre otros promovida por la falta de seguridad jurídica, se pudiera “curar” usando una herramienta tecnológica como la firma electrónica. (Vea al respeto una columna para Confidencial, escrita hace 12 años.

A la vez, requieren de calidades socio-empáticas en sus profesionales, las que ellos en su mayoría no tienen, como mostró fehacientemente el estudio del FUNIDES, eso es capacidad de trabajar en equipo, entusiasmo por hacer bien lo que se está haciendo y respeto a reglas por respetar la convivencia con otros y no solo por temor a la sanción por superiores.

A mí me queda solamente reconocer mi fracaso, tal como ya lo hice en el 2010 en ocasión del 25 aniversario de la Ingeniería en Computación.

Ojala que otra generación, más consciente del vínculo indisoluble entre desarrollo socio-cultural y desarrollo tecnológico, lo hará mejor.

miércoles, 4 de junio de 2014

Sin Visión de Nación – no hay ni habrá uso amplio de las TIC

Lo qué en Nicaragua nunca se entendió: en un país con el tamaño y la estructura económica de Nicaragua, Internet es de prima a primera siempre un medio, no un fin, a tal que su uso deba orientarse en función del desarrollo económico-social del país, y sin visiones y proyecciones en cuanto a éste no habrá amplio uso del otro tampoco.

Hay 4 países en el mundo -de un tamaño parecido- que solo aparentemente se salieron con éxito de este esquema: Estonia, Finlandia, Costa Rica y Uruguay.

Sin embargo estos 4 países se "destacan" en su apreciación de la educación como concepto constitutivo para hacerse nación desde finales del siglo XIX.

En Estonia y Finlandia la escuela municipal/distrital es literalmente cuna de la Nación, a tal que es en éstas escuelas, funcionado como centros culturales de su entorno, que se recupere hasta el idioma y la cultura autóctona. Me consta, pues mi bisabuelo estableció en Põltsamaa la primera secundaria con estonés como idioma de enseñanza. Finlandia es el primer país de Europa, que ya finales del siglo XIX erradica el analfabetismo. Así mismo se cambió el porcentaje de los que hablen finés y no sueco como su idioma principal, de menos que 35% al hoy más que 65%. Uruguay y Costa Rica son los únicos dos países de América Latina, donde a finales del siglo XIX, inicios del siglo XX se establece la educación pública, gratuita y obligatoria para todos como esencia del proyecto de Nación.

Consecuentemente Finlandia apuesta como único país de su tamaño a la informática como esencial para el desarrollo y la independencia intelectual como país, ya a inicios de los años 50. De nuevo me consta, pues medio por casualidad en este caso mi padre estaba estrechamente vinculado con estos inicios. (http://users.utu.fi/petpaju/PajuBarcelonapaper.pdf).

Para Estonia, una vez alcanzada la 2. Independencia en 1989, se elige a la Internet como el vehículo para fortalecer la identidad nacional, en particular por medio de la transparencia de la administración pública y la participación ciudadana, en claro contraste al régimen opresivo-colonialista anterior. Es así que el Acceso a Internet se convierte en Derecho constitucional. Se puede elegir via Internet, participar en las consultas previas a leyes y decretos y por ende informarse de la gestión pública. Obvio entonces que el uso de la Internet sea materia extensa en la educación escolar.

Costa Rica decide a finales de los 80 hacer de las TIC un eje estratégico para el desarrollo del país, y comienza dando los primeros pasos en los Kinder del país, donde se introduce el Constructivismo como paradigma educativo –Piaget- y se elige la Programación Logo y su Tortuga –Pappert- como instrumentos tecnológicos. Hoy el ITCR cuenta con los primeros PhD en Informática, quienes tuvieron su primer contacto con la computadora en Kinder.Y aún SIN incluir INTEL, Costa Rica exporta en bienes y servicios informáticos por casi mil millones de dólares.

Uruguay lanza en el 2007 el Plan Ceibal como proyecto atendido directamente por la Presidencia, cuyo fin superficial es dotar a cada niña y a cada niño en educación pública con “su” computadora, pero cuyo objetivo verdadero es la “transformación social” del país, no permitiendo nuevas brechas entre una elite “arriba” y los demás “abajo”, sino al contrario cerrándolas pues una computadora por niño con acceso a Internet tanto en la escuela como en casa, significa casi automáticamente al menos una computadora con acceso a Internet en casi todas las familias del país. Consecuentemente en paralelo a las entregas a niñas y niños, se desarrolla aplicaciones y sitios útiles para los adultos, como en el caso de Estonia como una clara reacción a la intransparencia y la represión durante la dictadura militar.

Corolario: Sin Visión de Nación – no hay ni habrá uso amplio de las TIC en Nicaragua jamáis.

lunes, 2 de junio de 2014

El “Domingo de Duelo Nacional” en conmemoración de las muertes por violencia política

1. ¿Por qué un Domingo de Duelo Nacional?

Aunque las estimaciones varían y documentación confiable –aun- no hay, ha habido solo entre los años 1974 –toma de la casa de Chema Castillo- y 1994 –año de disolución de los últimos grupos rearmados- por lo menos 50,000 muertes por violencia con origen político, donde se incluye sin distingue a todos, cuyo vida terminó abruptamente en actos y eventos de insurgencia y contra-insurgencia, revolución, contra- y post-revolución.

Hay entonces al menos 50 mil familias, probablemente muchas más, donde se quedó una familia herida –padre, madre; hermanas, hermanos; esposa, esposo; hijas, hijos; nietos, nietas- detrás.

Para comparar: las muertes de Nicaragua por violencia política entre 1974 a 1994 son en cifras absolutas más muertos que la Guerra de Vietnam les causó a los Estados Unidos o 17 veces la cantidad de muertos del 11 de Septiembre 2001. En cifras relativas, son algo como el 0.8% a más de la población actual (1.2% de la del 1995) de Nicaragua, casi el mismo porcentaje que la 1ª Guerra mundial le causó a Gran Bretaña o más que el doble que la 2ª Guerra mundial les causó a los Estados Unidos o 26x el porcentaje de víctimas del 11 de Septiembre entre los neoyorquinos de hoy.

2. ¿Para qué un Domingo de Duelo Nacional?

Sin embargo mientras otros países afectados por un cataclismo similar les asistieron y les asisten a sus familias en su duelo, en Nicaragua se las dejó a solas con su pérdida, convirtiéndose la misma en un trauma familiar que aún silencioso pasa de generación en generación. Escribe la Dr. Martha Cabrera: “Las sociedades multiduelos corren el peligro de convertirse en sociedades con traumas inter-generacionales. Uno se lleva con los demás como se lleva con uno mismo, eso es ley. Donde hay extensos grupos de población traumatizados, el trauma se traslada a la siguiente generación. Trabajar con el fenómeno multiduelos quiere decir también aceptar que los duelos también son colectivos.” (Véase "Vivimos y sobrevivimos en un país multiduelos",Envío).

Establecer el Domingo de Duelo Nacional podría ser un primer paso, donde por medio de una celebración descentralizada serena con actos sencillos pero significantes según las condiciones en cada lugar, el país entero exprese su empatía y compasión para con las familias traumatizadas sin distingue alguno.

3. ¿Por qué el penúltimo domingo antes del 1º de Adviento?

Por un lado se necesita una fecha lo suficiente distante de otras fechas de connotación patriótica para que éste día sea un día de duelo compartido con las familias afectadas y no un día de exaltaciones patrióticas. Tampoco conviene a unirlo a otras fechas –como el 2. Noviembre Día de los difuntos-, precisamente por la violencia con origen político como causa particular de la muerte, la que como causa colectiva establece una responsabilidad colectiva de no dejar a las familias a solas.

Por el otro lado, en la tradición cristiana del siglo 4, compartida en este particular entre católicos, ortodoxos y protestantes, este penúltimo domingo del año litúrgico está tradicionalmente dedicado a asuntos finales entre ellos a la muerte como fenómeno de impacto en la vida de todos y cada uno, proporcionado así una referencia oportuna me parece tanto para creyentes como para no-creyentes.

Cabe señalar que hay otros países, donde se estableció el mes de Noviembre para conmemorar las victimas de guerras y violencia política. En los países aliados de la 1ª Guerra mundial, se celebra el 11 de Noviembre –Veterans Day en los Estados Unidos- en conmemoración en particular, pero no solo de los muertos de ésta guerra, en Alemania es el mismo penúltimo domingo, Volkstrauertag, antes del 1º de Adviento, dedicado a los muertos de la 1ª y 2ª guerra mundial y por la dictadura entre 1933 y 1945.

4. ¿Qué se pretende con una petición?

Aunque es un tema que la CEN no incluyó en su documento, a mi criterio personal el trauma por las muertes de violencia política es la causa subyacente más poderosa: un trauma nunca tratado de decenas de miles de familias, causado por la violencia con orígenes políticos entre 1974 y 1994, que silenciosamente se pasa de generación en generación.

En Nicaragua ningún gobierno después del 1990 quiso atender las causas de fondo de la parálisis de Nicaragua, ni su alma destrozada, ni su sociedad desorganizada ni su economía desarticulada. Si de todo reconocieron las causas -tengo muy, muy serias dudas-, parece como si esperasen que las mismas se compusieran por alguna dinámica automática milagrosa en y por el tiempo. Sin embargo no hay ni un solo ejemplo -otro país- donde esto así hubiese funcionado.

Quizás algunos piensen que no me corresponda, mientras yo creo que tengo la ventaja de saber por experiencia personal propia que dañino resultan estos traumas, de ejemplo los 2 hermanos de mi abuela paterna caídos a inicios del 1ª Guerra mundial así como el hermano mayor de mi padre, caído 10 días antes que terminara la 2ª Guerra mundial me acompañan desde que tengo memoria de mi infancia.

Antes entonces de dirigirme a supuestos líderes político o guías espirituales, quiero por medio de la petición invitar primero a la reflexión y por segundo a la acción auto-convocada, local, quizás pequeña y solo entre pocas familias para así dar inicio a un proceso de sanación como país sin la cual cualquier otro intento de construirle un futuro se quedará inútil. Posibles actos pueden variar, desde misas y servicios religiosos, reuniones serenas hasta simples encuentros familiares en forma de desayunos, almuerzos o cenas organizados entre familias cercanas por comunidad o vecindad.

Si quiere, puede apoyar a la petición.

lunes, 3 de febrero de 2014

Cornelio: Las sombras del Absolutismo en la Nicaragua del siglo XXI

Nota de edición: originalmente publicado en Agosto del 2009 en el END

Cuando se habla en Nicaragua de principios democráticos, se suele limitar el debate al role de la ciudadanía en la determinación de las autoridades públicas y al actuar de las mismas, olvidándose que al inicio del proceso democrático estaba a la par no solamente la limitación de la intervención pública en asuntos privados si no a la vez toda una lucha durante todo el siglo XIX con el fin de que el estado reconociera el derecho de los ciudadanos a crear institucionalidad propia no solo para la representación de sus intereses sino para promover soluciones en responsabilidad propia.

Mientras los estados de Europa Occidental ya antes de la Revolución Francesa respetaron la propiedad privada e individualizada, cualquier actividad económica, desde comercio hasta las industrias o el ejercicio de una profesión, requería de un patente real, de una licencia o de la afiliación forzada a un colegio autorizado, igual la formación de asociaciones o sociedades con institucionalidad propia, es decir personería jurídica, dependía de la autorización o del patente real. Las más severas restricciones las hubo en los imperios de las coronas de España y Portugal, donde después de la Guerra de los Comuneros, de 1522 en adelante, se eliminó cualquier vestigio de autonomía municipal y con ello los remanentes espacios de auto-organización local, mientras la misma en particular en Alemania, Inglaterra, Italia del Norte, y los Países Bajos se convirtió en la incubadora para el arranque del desarrollo económico e industrial de los siglos XVII y XVIII.

Consecuentemente las libertades económicas, incluyendo la libertad de constituirse en asociaciones y sociedades, constituyeron el primer pilar de la Revolución Francesa. El inicio del siglo XIX significa una batalla ciudadana ganada a medias, pues partiendo del Código Civil Napoleónico se reconoce las libertades económicas, en particular de comercio e industria como del libre ejercicio de oficios y profesiones. Se reconoce el derecho a formar asociaciones y sociedades con fines mercantiles, pero se les niega en Europa continental a los ciudadanos el derecho a formar asociaciones y sociedades con otros fines, en particular fines políticos y sociales. El estado restaurativo no permite -salvo en lo mercantil- institucionalidad alterna. No así en Gran Bretaña, donde ya a medianos del siglo XIX los Trade Unions -los sindicatos- ganan un estatus reconocido con tanto peso, que se emita las primeras leyes de regulación laboral. Es precisamente el crecimiento de estas organizaciones, las que limitan institucionalmente y diluyen el poder absoluto del estado en la organización social, que llevan a Marx soñar con la “muerte del estado”.

A inicios del siglo XX todos los estados de Europa Occidental -con la excepción de España y Portugal- más los EE.UU. y Canadá reconocen sea en forma constitucional, sea en forma legal sea en forma de jurisprudencia, el derecho de los ciudadanos a organizarse en asociaciones y sociedades con los fines, que les parezcan, y sin necesitad, salvo cierta formalidad, de pedir permiso a nadie para obtener institucionalidad. Ante estas realidades el concepto neo-absolutista del estado como concebido por Lenín en 1917 era simplemente reaccionario, llevándolo a absurdos como elogiar al esquema de organización del Correo Imperial Alemán así como a la disciplina militar prusiana como modelos para un estado socialista.

La Nicaragua del siglo XXI se rige por un lado por una adaptación del Código Civil Napoleónico, reconociendo el derecho a los ciudadanos a constituirse en sociedades mercantiles con personería propia. Por el otro la Constitución reconoce formalmente el derecho a asociarse con fines políticos (Art. 49 Cn), sin embargo -y desde el inicio intencionalmente por una concepción absolutista del estado- lo limita severamente en su efectividad, al mantener las figuras del permiso y de la intervención por las autoridades públicas en cuanto a la personería jurídica propia, sea por la Asamblea Nacional -donde se ha desarrollado todo un negocio con éstos permisos-, sea por el Ministerio de Gobernación y el Consejo Supremo Electoral, donde se usan los permisos y las intervenciones para el chantaje político.

No sería tiempo para reformar de fondo la Ley General sobre Personas Jurídicas sin fines de lucro, permitiendo que los ciudadanos se organicen en forma institucionalizada con los fines que ellos estimen convenientes, sin tener que pedir permiso a un estado absolutista ni temer su intervención, derechos que otros gozan ya por más que un siglo. Obviamente tal reforma debería extenderse al Código Civil, al Código Laboral y a la Ley Electoral, para así eliminar de una vez por todas las sombras remanentes del Absolutismo en la Nicaragua del siglo XXI.

vea también 

“Me crié como me criaron” o “Nación, Estado y Sociedad”

jueves, 16 de enero de 2014

#futuroINSS: el ineludible ajuste en la edad regular de retiro y las semanas requeridas para una pensión regular completa

Ya en la primera entrega hemos intentado a explicar por qué el INSS no puede ni debe funcionar como una Caja de Ahorros o un Fondo de Inversiones a largo plazo, desarrollando la ecuación básica de liquidez que rige su funcionamiento como institución.

En esta entrega regresamos a estos inicios, solo esta vez desde de la perspectiva de los casos individuales.

Antecedentes en la 2ª mitad del siglo XXI

La componente de Pensiones de un Sistema de Seguro Social es, desde mas tardar después del fin de la 2ª Guerra Mundial, parte de un concepto político que se llama Estado del Bienestar, según lo cual por medio de instituciones públicas se pretende a brindarle a cada habitante de un país y en cada etapa la oportunidad de una vida digna, en particular en situaciones cuando o aún no puede –la niñez- o temporalmente no puede –la enfermedad- o ya definitivamente no puede –la invalidez y la vejez- ganarse su vida trabajando.
Cabe una observación importantísima: institución pública en este contexto quiere decir una institución cuyo funcionamiento está definido por ley y no por decisiones de actores económicos en el marco del derecho civil o mercantil. Pero esta institución pública no es necesariamente una institución estatal, es decir una institución que en su que-hacer depende del gobierno político de turno. Aun reconociendo las diferencias, todos los sistemas que funcionan tienen un alto grado de autonomía, y a la inversa casi todos los sistemas en problemas son sistemas con un alto grado de dependencia. Nicaragua pertenece a esta última clase.

A sus inicios cuando Bismarck la componente IVM –Invalidez, Vejez, Muerte- le garantizó a cada asegurado, respectivamente a sus deudos en caso de muerte, una suma fija mensual en caso de la invalidez respectivamente al llegar a una edad estipulada, originalmente 70 años hasta que en 1913 se lo bajó a 65 años.
Al iniciarse la 2ª mitad del siglo, se flexibilizó el sistema en el sentido de que de ahí en adelante se aportaba un cierto porcentaje del salario, tal que la cantidad a recibirse varia según el monto aportado. Algunos países –como Alemania- dinamizaron además el monto al acoplar su crecimiento anual al desarrollo de la economía, en particular la masa salarial, con el argumento que la generación ya jubilada con su trabajo había sentado las bases para este crecimiento, tal que sea solo justo que aún ya jubilado participe también en sus beneficios.
Nicaragua arrancó con un sistema en base de cuotas porcentuales y pagos aproximadamente proporcionales y en 1982 medio dinamizó las pensiones al acoplar el monto mínimo garantizado al salario mínimo y desde el deslizamiento aumentarlas a todas cada año en forma retroactiva por ese monto. Si no fuera así, las pensiones ya en curso se devaluarían cada año por el porcentaje del deslizamiento.

Por ser parte de un concepto político, siempre hubo, hay y habrá personas quienes NO están de acuerdo con el concepto como tal.
Consta sin embargo que a la fecha nadie aún como político al mando ha logrado a desmantelar por completo la componente pensiones de un sistema público de seguridad social una vez establecido, pues el sistema como tal no tiene competencia por lado de la economía privada, por una razón sencilla: el sistema promete con un horizonte de 20 a 30 años una pensión en su monto garantizado, mas preciso en su monto garantizado relativo a los salarios en 20 a 30 años,
pase que pase.
Yo no conozco ninguna institución privada que se arriesgara con semejante promesa a semejante plazo de tiempo. Obviamente ante la promesa atractiva los políticos opuestos pero electos –como Thatcher, Reagan, 2x Bush- tenían que limitarse a modificaciones o complementos
privados.
En el caso de Chile, donde Pinochet impuso las Administradoras privadas de Fondos de Pensiones, recién el Presidente centro-derecha Sebastián Piñera tuvo que complementar a la fuerza el modelo AFP, ideado para Pinochet por su hermano José, por una componente pública fuerte, dado que con las pensiones pagadas por los AFP el 60% de los receptores no llegaran ni al limite de la pobreza.
En Nicaragua, con las leyes para pasar al sistema AFP ya aprobadas y publicadas, se dio marcha atrás cuando cálculos hechos por el BM -antes promotor del concepto pero ahora alarmado por los resultados de Chile- arrojaron perspectivas aún peores.

Consideraciones al montar un IVM público

Imagínese que fuera el año 1955 y el Presidente de la República le hubiese encargado a idear un sistema IVM público en Nicaragua. Su tarea particular: idear una mecánica de financiamiento que por un lado garantice que el sistema cumpla sus compromisos en el momento oportuno –esto es pagar a inválidos, retirados y deudos lo que les corresponda- pero por el otro lado no impacte como un golpe super-fuerte en las finanzas ni de las empresas ni los asegurados ni mucho menos del estado.
Lo primero que le pasaría por la mente sería:
tengo mucho, muchísimo tiempo pues el primer retirado se presentará hasta en 15 años o sea en el 1970.
Por segundo echaría un vistazo a las tablas de expectativa restante de vida para Nicaragua –esto son tablas manejadas por aseguradoras de vida, las que por cada edad dicen cuántos años de vida con cuál probabilidad aún le quedan-, reclinándose aún mas tranquillo en su sillón diciéndose:
al parecer no hay tantos que lleguen hasta cumplir los 60 años y si a caso lleguen no vivan por muchos años más tal que el problema es manejable.
Entonces muy probablemente esto sería su plan:

  1. Durante 15 años tengo como obligación solo la atención a inválidos totales y parciales, y a viudas huérfanos. La tablas ya mencionados mas tablas similares para la invalidez me permitan a estimar cuántos de estos habrá por cada año por cada 100 afiliados. Entonces tengo que procurar los ingresos para atender a estos casos.
  2. En 15 años se presentarán los primeros retirados. De nuevo las tablas mencionadas me permiten a estimar cuántos serán y por cuantos años les tengo que pagar o a ellos mismos o algo muy reducido a sus viudas y huérfanos, de los que tampoco habrá muchos pues no hay muchos ancianos con hijos aún menor de edad. Es hasta entonces que tengo que procurar los fondos necesarios.
  3. Para el cálculo final voy a hacerle caso al Señor Presidente, que pida una introducción gradual y no de golpe. Voy a tomar en cuenta que el INSS en 15 años tendrá muchos más afiliados que hoy, tal que ellos puedan sostener con facilidad a los aún pocos retirados en este momento. Además tenemos una tasa anual de crecimiento de la economía más allá del 5%, tal que este crecimiento también me incrementará los ingresos.
  4. Entonces propongo un plan con una cuota baja que me permite honrar en los primeros 15 años los compromisos mencionados en (1) y acumular aún reservas para que en los siguientes 15 años yo puedo atender tranquilamente también a los entonces retirados durante la poca vida, que aún les queda, usando para este propósito los ingresos recurrentes de entonces en suma mucho mas altos, los intereses generados por las reservas acumuladas en los primeros 15 años mas estas mismas reservas, si no queda otra.
  5. Para no perderse, propongo además que se revise cada 5 años todos los cálculos y sus bases, para proceder a ajustes a tiempo de tasas y beneficios y no enfrentarse a situación previsibles pero imprevistas.

Yo obviamente no estaba en 1955 y dudo que haya aún persona viva, que participó en la elaboración de la 1ª Ley de Seguridad Social del Nicaragua, aprobada en 1955 y iniciada en su aplicación en 1956. Pero aún así, viendo la ley, estoy bastante seguro que así o algo así se pensó al hacerla. Las cuotas iniciales para la cobertura completa son –Enfermedad, Riesgos profesionales, IVM- son 4% el asegurado; 8% el patrono y 4% el estado.

Hasta 1978 todo andaba viento en popa. El INSS crece en afiliados de 27,516 en 1960 a 147,122 en 1978, 5.3 veces la cantidad del 1960.Aun tomando en cuenta el golpe por el terremoto del 1972, tanto al INSS por la cantidad de viudas y huérfanos como a la economía, esta última crecía en promedio por más que un 4%  cada año.
Con semejante crecimiento no hubo la necesidad de echarle mano a las reservas ni quiera se necesitaba todos los intereses para honrar los compromisos adquiridos, sino que en 1965 se baja las cuotas a 3% el asegurado, 6% al patrono y 3% el Estado.

Puesto aparte los desvíos normales, INSS invirtió hasta a largo plazo no solo en clínicas para los asegurados o su edificio de administración central sino también en casas para la clase media como los nuevos repartos construidos después del terremoto o los centros recreativos El Velero y Xiloá mas otras inversiones, de nuevo sin descontar los sobreprecios que cobró el clan de los Somoza. 
Al fin, dado el flujo de ingresos cada mes abundante en comparación con las obligaciones, no solo no hubo la necesidad sino hubiera sido hasta contraproducente mantener grandes reservas líquidas en los bancos.

La Revolución bajó en el 1982  el porcentaje del estado al 0.5% y convirtió el derecho a una asistencia medica de calidad en un subsidio desde las arcas del INSS al Sistema Nacional Único de Salud.
Ciertamente con solo unos 140 mil afiliados, el INSS significaba un privilegio para unos tantos cuantos en particular de clase media, justificando tal vez ambas medidas.
Sin embargo al parecer –como en tantas otras cosas- no hubo unidad de criterio que hacer con éste privilegio, o recortarlo en sus raíces –como lo hacen en efecto Ley 974 y Reglamento General Decreto-Ley 975 del 1982- o ampliar masivamente la cobertura y de esta forma quitarle el carácter de privilegio, política social-cristiana la que implementa el Presidente del INSS Reinaldo Tefel y su equipo.

La Prima escalonada

El modelo descrito, típico para un Seguro Social en su fase de establecimiento y crecimiento inicial, se llama Prima escalonada, pues se fija una tasa –prima- inicial para cubrir las obligaciones previsibles y se andan ajustando –escalonando- sobre la marcha tasas y beneficios en base de las experiencias acumuladas. Así de ejemplo se bajó las tasas en 1965, a ver los flujos abundantes y tener una primera idea cuántos iba a pedir pensión de retiro en el 1970.

No obstante se cometió ya un error garrafal: nunca se realizó las revisiones periódicas recomendadas al inicio, no se incorporó nunca los cambios en las tablas básicas de expectativa restante de vida donde se aumentaban cada año la expectativa de vida, sino que se apostó a ciegas a que el crecimiento tanto de la economía como en afiliación le permitirían al INSS por décadas mas a enfrentar la carga creciente de retirados sin problemas.

Entonces esta tarea nunca enfrentada –o cuyos resultados no son accesibles en la Internet-, la tenemos que enfrentar ahora mismo para tener una idea cuáles podrían ser los problemas mas afondo.
No hemos tenido acceso a los datos propios del INSS –la base ideal para ésta tarea- ni a las estadísticas de las aseguradoras de Nicaragua, tal que no podemos analizar el desarrollo de los riesgos –eso es la probabilidad de caer inválido o morir antes del tiempo dejando viuda y huérfanos atrás- pero hay muchos indicios que estos riesgos al menos no se han aumentado.
Para la otra parte –anticipar los factores demográficos que incidan en cuántos lleguen a la edad de jubilarse y por cuántos años después recibirán una pensión- podemos usar la ya citada proyección poblacional de la C
EPAL como una primera aproximación, suponiendo que los asegurados del INSS vivan al menos tantos años como la población en general.
Aquí los resultados:

El factor demográfico individual

duracion pensión-001 - copia

Esta tabla-gráfica se calcula eligiendo en un año un grupo de 40 a 45 años, dando le seguimiento después por cada quinquenio, de ejemplo se inicia en el 1950 con este grupo y se salta a su quinquenio de retiro 1970-75, a ver cuántos sobrevivieron para solicitar un pensión. Se continua al quinquenio 1975 al 1980 para saber cuantos –ya entre 60 a 65- habrán recibido una pensión para llegar al final al 2015, en lo cual los aún sobrevivientes tendrán entre 100 a 105 años.
Para facilitar la interpretación de los cambios, hemos convertido los datos absolutos en porcentajes del grupo inicial. La línea roja marca el año 2013.

Ahora la interpretación, comenzando con el grupo que se jubiló en 1970. De este grupo solo un el 64% llegó a la edad para solicitar y recibir una pensión, solo el 57% la recibe por más 5 años, solo el 46% alcanza los 10 años de pensión –o 70 de vida- y para finalizar solo el 34% la recibe por 15 años o más.
Saltamos al año 2010, año en lo cual solicité la mía: el 76% llegó a solicitar la pensión, el 69% la recibe por lo menos por 5 años, el 61% durante al menos 10 años –ahí quiero estar yo-, el 51% durante al menos 15 años –eso es la misma cantidad mínima de años exigida para tener derecho a una pensión regular completa- y aún un 40% recibe su pensión por 20 años o más, es decir en casos por muchos años mas que había cotizado antes.

La tabla permite calcular fácilmente el promedio de años,por lo cual el INSS tendrá a pagar a cada grupo por quinquenio de retirados. si andan parejo con la expectativa de vida de la población en lo general. La gráfca muestra, como se han venido aumentando en promedio los años de pago de una pensión para el INSS.
años de pensión-001 - copia

La línea roja de nuevo señala el año 2013. Entonces la gráfica dice que para alguien como yo, que solicitó su pensión en el 2010, el INSS se la pagará en promedio durante 14.7 años, para alguien que la solicitará en el 2015, durante 15.9 años.
Es decir el INSS se compromete a pagar según su formula de cálculo de pensiones al menos el 53% del salario promedio de los últimos 5 años durante estos 14.7 respectivamente 15.9 años, contra un aporte mínimo de casi igual duración –750 semanas- del 11% hasta menos sobre ese mismo salario.
Confieso, no conozco otro esquema general de pensiones, ni público ni privado, en el mundo tan generoso.

Ya debe estar claro, que un modelo es insostenible, cuando la mitad de los pensionados recibirá por tantos años como la cantidad  mínima exigida de años cotizados y si se quiere operar con el mismo nivel de pensiones y a la vez evitar tasas en las nubes. Mas corto: un supuesto válido quizá para el año 1955 ya no lo es para el 2015 y se vuelve completamente absurdo para el 2035.

Pero no solamente los años de supervivencia –eso son los años que le queden a un jubilado- ha variado dramáticamente sino también el monto respectivamente el porcentaje de la pensión pagada, superando a las variaciones en la tasa de cotización.

pensiones relativas-001

Por tanto y con todo respeto, pero quien dice que se pueda estabilizar al INSS sin modificar ni los años mínimos requeridos –eso son las famosas 750 semanas- ni le edad regular de retiro –eso son ahora los 60 años- ni tampoco la formula de cálculo –eso es el porcentaje de la pensión o comparado con los salarios propios anteriores o con el promedio de todos los asegurados que pagan la pensión-, o no sabe de qué está hablando, o miente deliberadamente para engañar o tiene acceso a una secreta mina inagotable de oro, de donde sacará durante lo que resta del siglo XXI para evitar tasas estratosféricas.

Los abismos entre las condiciones según actividad económica

Sin embargo la situación real es aún mucho más compleja, dado que las condiciones impuestas por el mercado laboral provocan variaciones abismales para los afiliados y los jubilados: mientras en algunas áreas se alcanza con tranquilidad el mínimo de 750 semanas cotizadas en 17 años, otros necesitan una vida laboral de 41 años y más para llegar a lo mismo.

estabilidad laboral-001Para entender la gráfica mejor, veamos 2 extremos: el área de construcción y el área de servicios públicos. En la construcción, el afiliado aporta en promedio solamente por 18 semanas al año de los 52 posibles al máximo; en los servicios públicos se aporta en promedio 43 semanas. Como consecuencia un obrero de la construcción requiere de 41 años para acumular el mínimo de las 750 semanas requeridas, o sea no lo alcanzará casi nunca aún sin tomar en cuenta el mayor desgaste físico, mientras el empleado público ya después de 17 años acumuló lo necesario para recibir una pensión base del 54% del promedio de su salario en los últimos 5 años anteriores. Dicho de otra forma, sin cambios drásticos en la estabilidad laboral respectivamente el mercado laboral a tal que se acerquen las semanas efectivamente cotizadas no hay forma de cambiar las reglas haciéndoles justicia a todos y cada uno, quedándose solamente la opción difícil a manejar en práctica, de reglas diferenciadas por sector de economía.

Resultado: los factores demográficos individuales –eso es la mayor expectativa de vida- obligarán mas temprano que tarde a modificar la edad regular de retiro y la cantidad regular requerida para una pensión regular completa, dado que solo así se puede balancear los años de vida como pensionado verso los años de vida como asegurado cotizando. Lo más tarde se hará este ajuste inevitable, lo más duro será.