viernes, 3 de abril de 2015

Sobre la construcción de una Cultura de duelo y memoria

La construcción de una “Cultura de duelo y memoria” para Nicaragua partiría del reconocimiento que la Guerra de los 80 fue después de la conquista la mayor catástrofe humana en la historia de Nicaragua como país.

En su componente “duelo” se reconocería el daño que se hizo a decenas de miles de familias, los traumas primarios y secundarios causados, y que el daño y sus secuelas no solo afectan a las familias por aisladas sino al engranaje social en su totalidad en que siempre aunque fuera solamente en el subconsciente hay muertos y sus historias en medio. El reconocimiento comienza terminando con la ficción que a los “muertos de guerra” se pudiese subsumir en la misma categoría como los muertos de cualquier otro acontecimiento natural –la guerra la hacen humanos, no la naturaleza- y qué por el otro lado se pudiese compartimentar o solo privatizar el duelo. Aunque cada familia afectada encuentre su forma de memoria dolorosa, una comunidad, un pueblo, una ciudad, un país que se niega a aceptar y recordar su propia historia como dolorosa no tiene fundamento sobre cual construir su futuro, dado que aún el silencio público más prolongado no hace desaparecer las narrativas dentro de cada familia.

En su componente “memoria” se intentaría a investigar, reconstruir y documentar qué pasó cuándo y dónde entre cuáles actores afectando a quiénes. Esto tanto a nivel individual –hasta hoy día hay miles de familias que no saben dónde y en cuáles circunstancias pereció se deudo-, a nivel de comunidades y pueblos –pues en las “zonas de guerra” la misma afectó, deshizo o reubicó a comunidades enteras, dejando lastimado el engranaje social local hasta hoy día-, y por ende al nivel del país entero e instituciones con cobertura nacional como ejército, policía y “contra” en el área de combatientes, en cuanto a sus estructuras de toma de decisiones y de mando, eso es quién en cada nivel fue responsable de cuál decisión.

Se trata de duelo y memoria, no de justicia y condena o absolución. No hay cómo “ganar la guerra” en forma retroactiva, eso es obligar al otro a aceptar o denegar la validez de supuestos motivos u objetivos del uno o del otro de aquel entonces después de los hechos mismos. Para esto hay que tomar nota, que los marcos de valoración para motivos y objetivos no son nada estáticos sino que cambien en el transcurso de la historia. Lo que hoy aparece como aceptable o inaceptable, a veces no lo fue hace décadas atrás ni lo será en tiempos venideros tal que –a fondo- cada época reafirma su propio marco actual de valores al valorar el pasado. Pero lo puede hacer solo si antes lo ha reconocido como “su” pasado.

La segunda componente ganaría con el esfuerzo académico sostenido y de calidad profesional, la primera si contaría con el apoyo institucional en todos los niveles de instituciones que se dedique según su propia definición de su misión al “ser humano en la comunidad espiritual”, como iglesias denominaciones religiosas u otros similares.

sábado, 28 de marzo de 2015

Cultura de la Memoria: El SMP como Horizonte de Eventos

Una Cultura de Memoria derrumbaría a la Familia Paternalista como imaginario para organizar toda la sociedad. Por eso no se la promueve.

NADIE salió de la guerra de los 80 victorioso. Pero un perdedor como Pater Familia tampoco podría sostenerse por largo tiempo.

El psicoanalista Alexander Mitscherlich analizó 1963 "En el camino a la sociedad sin padre" la interrelación entre subordinación paternal y traumas de guerra.

La guerra llevada por conscriptos y con miles de víctimas civiles aniquila la idílica idea de la Familia Paternalista como cuna de la ética.

¿Qué queda de la autoridad ética de la Familia Paternalista, si el estado se atribuye el derecho absoluto de decidir y obligar por cuáles valores [éticos] se deba matar y morir? NADA.

Por esto sostengo que el FSLN pasó por un Horizonte de Eventos al imponer el Servicio Militar obligatorio: no hay vuelta atrás ni escape.

Aunque hay aún 24% supervivientes del anterior, el otro 76% de Nicaragua ya vive en un eón diferente sin la autoridad paternal como LA referencia ética.

Sin embargo el colapso de la Familia Paternalista no es solamente un fenómeno político-social sino también psicosocial [y económico].

El subconsciente de los supervivientes del eón anterior intuye su responsabilidad de que Nicaragua saliera del mismo pero no lo quiere como culpa.

De ahí la resistencia de los supervivientes: cuando hay actos colectivos de memoria o referencias se procura a limitarlos a “antes del SMP”. Se recuerda anualmente la CNA pero NO el SMP.

Una Cultura de Memoria lo dejaría al desnudo, por tanto desde arriba se intenta prevenirla por un culto a las victorias, y si fuera solo para ganar la guerra ex-post al menos en el campo ético.

Sin embargo para el otro 76% construir una Cultura de Memoria es como tomar conciencia de vivir en este otro eón, eso es o sentar las bases para una nueva ética o perderse en ambigüedades arbitrarias para siempre.

miércoles, 25 de marzo de 2015

La disyuntiva en oponerse a Ortega-Murillo

A menudo quienes llegaran al poder gracias a una revolución, extienden su “vida útil” cuando su ejercicio carece de otras legitimaciones.

Esto al parecer en Nicaragua funciona hasta en forma retroactiva: se pone el 25 de Febrero del 1990 como fecha final de la Revolución del 1979 para tener lo suficiente en nostalgia para cubrir aciertos y desaciertos en el ejercicio del poder pos-revolucionario de los años 80 con la finalidad de evitar un debate propio y por ende la responsabilidad correspondiente.

Fundir Poder Político, Militar y Público en un solo “Poder sandinista” sin embargo NO era producto de una confusión errónea sino de una decisión estratégica.

Esta táctica en México hasta obtuvo nombre propio: Revolución Institucionalizada, concepto que -si no me engaña mi memoria- tenía cierto atractivo para ciertos "revolucionarios" ya en la campaña electoral del 1984 a tal que a mi criterio la revolución del 1979 ya terminara bastante antes.

Consecuentemente la "institucionalización" de la Revolución, iniciada con las elecciones del 1984 y culminada con la promulgación de la constitución del 1987 NO tenía como objetivo democratizar el ejercicio del poder -eso es limitarlo encauzandolo- sino solo legalizar lo que de cualquier forma se contemplada como ya legitimado de sobra por la Revolución del 1979.

Está ahí el verdadero trasfondo del discurso -y de la práctica- de Ortega-Murillo en cuanto a la “reconstitución de derechos”: se quiere recuperar un marco "legal" y "operativo" para el ejercicio de un poder único, tal como ya se lo había tenido antes.

Para las que se oponen a la 2ª “toma del poder” por Ortega se plantea entonces una disyuntiva:

Si se oponen a esta forma de ejercicio “de por principio”, entonces tienen que rechazarlo también en cuanto a los 80 o al menos reconocer su fracaso total a cuenta de tremendos sacrificios, y demandar hacia el futuro una nueva constitución sin las ambigüedades características para la constitución de 1987 y aquel entonces –me consta- intencionales para facilitar el ejercicio del poder sin los frenos impuestos por un estado democrático-republicano de derecho.

Sin embargo –y esto cuesta al parecer- tal rechazo “de por principio” implicaría tácitamente a reconocer que tal ejercicio del poder NO era una consecuencia ineludible de la guerra, sino que a la inversa éste ejercicio del poder hizo la guerra del 1984 al 1990 casi inevitable hasta que la guerra misma lo hizo inviable llevando Nicaragua a las elecciones del 1990.

A las que no quieren dar este paso, les queda solamente individualizar hasta personalizar su oposición, tal que o reclaman que el régimen Ortega-Murillo no tenga los objetivos loables como en los 80 –resultados para destacar las diferencias no hay-, o que lo de aquel entonces era un régimen colectivo –el de la DN- y hoy es solo él de una familia. En cualesquiera, necesitan el mito de una guerra del 1984 al 1990 impuesta sin alternativa por el imperio del mal -¿de dónde entonces surgió de repente la alternativa de las elecciones del 1990?- y la falacia –comprobable desde la redacción de la Memoria de la Reunión de las 72 horas ya en 1979 hasta la redacción de la constitución del 1987 y el proceso de debate acompañante- que el modelo del “poder sandinista único” hubiese sido consecuencia de la situación de guerra cuando no fue así.

sábado, 31 de enero de 2015

¿Marx o Lenin? (Nicaragua 1979 –1990)

Marx siempre sostenía que las formas de la vida social, incluyendo las formas de gobierno, se basan en la vida real de la gente –eso es cómo vive y qué hace para vivir-. A la vez rechazó categóricamente que concibiendo una sociedad ideal se pudiese, intentando a implementarla, revolucionar desde arriba la vida real. Lo llamaba “socialismo utópico”.

Lenin, por lo contrario, puso precisamente “el asalto al poder” en el centro de su estrategia revolucionaria, doctrina a la cual, con variantes y matices, le siguieron otros revolucionarios durante todo el siglo XX, hasta que a finales de los años 80 resultara que Marx siempre tenía razón y Lenin NO. El caso de Nicaragua, visto así del Octubre 1979 al Febrero 1990, es solamente un ejemplo más, tal como Venezuela ya “fuera de tiempo” ahora comprobación con ribetes tragicómicos.

Hago la salvedad “del Octubre 1979 al Febrero 1990 ”, puesto que la Revolución misma del Julio del 1979 a mi humilde criterio se debe a las transformaciones ECONÓMICAS sin precedente ni sucesor que el país había experimentado en las dos décadas anteriores –eso es transformaciones de la vida real llevando a tensiones insostenibles con las formas de la vida social-, siendo el FSLN solo el detonador pero no el detonante mismo, o sea hubo “Revolución” en el sentido preciso de Marx y por ésta razón no hay vuelta atrás a antes del Julio 1979.

En el mismo sentido, no hay vuelta atrás antes del 25 de Febrero del 1990, que refleja tanto a los cambios en la vida real de antes del Julio del 1979 -que en gran parte la Dirección Nacional había preferido ignorar- como en particular en el campo a cambios -como las diversas etapas y matices de la reforma agraria- que el mismito Gobierno de los 80 había promovido. No se puede fortalecer el peso económico de lxs campesinxs y obrerxs rurales, ni mejorar los niveles de educación en ciudad y campo sin respetar el deseo a más auto-determinación que nazca precisamente de estos cambios de la vida real. En mi humilde criterio de nuevo las tensiones se hicieron insostenibles y se abrieron paso en las elecciones y sus resultados.
De cierta forma de nuevo una "Revolución" en el sentido de Marx.

miércoles, 14 de enero de 2015

Contextos y Perspectivas post "Charlie Hebdo"

(1) Hace menos que 70 años que en Europa continental terminara la matanza organizada de entre 8 a 10 millones de personas solo por ser judío, gitano, gay, testigo de Jehová, comunista, socialdemócrata, liberal etc. etc.

(2) Hace igualmente menos que 70 años que en Europa continental terminara una guerra, que mató a otros 20 millones y dejó destruido las ciudades y aldeas, desde St. Eglise en el oeste hasta Stalingrado en el este, desde Monte Casino en el sur hasta Flensburg en el norte.

(3) Cabe señalar que además en muchos países de ésta Europa Continental ya antes hubo enfrentamientos armados hasta guerras civiles con miles de víctimas entre 1919 a 1939.

(4) Me consta que a los europeos continentales les tomó al menos 3 generaciones –siendo la mía la 2ª- para tomar conciencia de qué había pasado y por qué había pasado.

(5) Consté además que las experiencias (1)-(3) no las comparte el mundo anglófono; sin menospreciar ni muertes civiles ni muertes militares de Gran Bretaña, pero sus perdidas por la 2ª guerra mundial no son comparables con las de ningún país de Europa continental central. (Excepciones: Portugal, Suecia, Suiza, Dinamarca, Noruega).

(6) Ya he mencionado que el proceso de tomar conciencia ha sido largo, tedioso y doloroso. Pero el ¡nunca más! al fin se está imponiendo.

(7) Como parte de la “toma de conciencia” se descartó en esta Europa Continental cualquier discurso tipo “los judíos, los franceses, los alemanes… SON y por tanto…”, a veces más rápido, a veces más lento, a veces más superficial, a veces más profundo.

(8) (4), (6) y (7) han tenido –en diferentes formas- su reflejo en la legislación de los países, tanto en cuanto al reconocer el pasado como “hechos indudables” –costó repito generaciones hasta que se hicieran hechos indudables- como en sancionar por ley como “inadmisibles” aquellos discursos que habían preparado el terreno para tales hechos.

(9) La inmigración masiva a Europa Continental Occidental desde otras partes del mundo, en particular desde lo que los Romanos llamaron “Asia Menor” como de otros países colindantes al mediterráneo así como de las ex-colonias, desde mi óptica les pone a los europeos continentales dos desafíos igualmente complicados:
   (a) ¿Cómo transmitirles a lxs inmigrantes las conclusiones que Europa Continental sacó en un largo proceso por varias generaciones de sus experiencias muy particulares en el siglo XX, y que por tanto NO son experiencias propias de lxs “nuevxs”?
   (b) ¿Cómo extender el principio desarrollado con mucha dificultad de reconocer a las personas antes de todo como personas con su inherente y propia dignidad -y NO como portador de X o Y atributo “genérico” por origen, fe, género, nacionalidad etc.-, a estxs nuevxs con-ciudadanxs?

(10) El proceso no ha terminado ni nadie puede vaticinar a ciencia cierta cómo va a terminar, más aún cuando a menor y mayor grado hay rebrotes de políticas de estado X-fóbicas. (vean por ejemplo el trato que se les da a lxs gitanxs en muchos países de la UE, cuando lxs mismxs tienen unos mil años de cohabitar las mismas tierras). También el tratamiento de los refugiados por el mar mediterráneo no está a las alturas de los principios tan frecuentemente invocados.

(11) SIN EMBARGO: las reacciones de literalmente millones de europeos continentales “de pie” -no solo en Paris ni solo en Francia, sino en casi todos los países referenciados en (8) y en centenares de ciudades y aldeas- ante los acontecimientos de los últimos días –reacciones tan masivas que hasta los gobernantes tuvieron que sumarse, dado que NO las habían convocada- me da cierta esperanza que las generaciones 3 y 4 “post-guerra” sepan a asumir el reto (9) y ponerse a sus alturas.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Memorias de 5 navidades 1983, 1985, 1989, 1995, 2014

Hace 31 años atrás –en diciembre de 1983- inicié mi “misión de evaluación”, averiguar si yo con mi perfil profesional podría “trabajar con sentido” en Nicaragua, misión que culminó en febrero del 1984 con una “carta de intenciones” firmada por el Rector Fundador de la UNI, Juan Sánchez Barquero y mi persona. En diciembre 1983 yo no sabía nada de fondo de Nicaragua. No obstante quedé algo estupefacto cuando en la planificación interna en Managua para el contingente alemán de las futuras "brigadas internacionalistas" se seleccionó a Pantasma y Nueva Guinea, argumentando que tal vez así los "internacionalistas" podrían ayudarle a la Revolución a recuperar terreno perdido por actos propios. Como llevaba apenas 3 semanas en Nicaragua, no comenté nada con nadie pero si el asunto quedó grabado en mi memoria.

Hace 29 años -1985- estaba esperando a mi novia alemana de aquel entonces, que se había quedado varada en Cuba por carecer de una visa para Nicaragua. Legaría en la primera semana de enero del 1986, pero después de una experiencia horrorosa –violación múltiple- en Cuba. La atendieron en el Hospital alemán, pero de ahí en adelante nunca logramos a restablecer una relación de intimidad. En ésta temporada la UNI estaba movilizada a los cortes de café en El Tuma y la Dalia. En Computación hubo algunos estudiantes, que no querían irse. Desde arriba se me pidió que los sancionara con reprobación de clases. En su lugar les pedí la elaboración de un informe y de un mural sobre la importancia del Café para las divisas del país mas cuánto su familia urbana aportó en divisas y cuánto gastó en importaciones, comparándolo con las familias de cortadores tradicionales en El Crucero.

Hace 25 años atrás -1989- pasé este día trabajando en la UNI, en el trabajo arduo de finalizar las listas de electores para las elecciones del 1990, donde las listas resultaron vitales. Cabe señalar que la cantidad de inscritos por JRV en particular en las Zonas de Guerra rebasó cualquier expectativa. En 1500 JRV se inscribieron más que los 500 previstos, tal que sin las listas producidas en la UNI de hecho no hubieran podido votar, con ellas se abrió mesas paralelas. Como consecuencia del resultado de las elecciones se disolvió la Escuela de Ingeniería en Computación para formar parte de la nueva Facultad de Electrotecnia y Computación y de la Ley de Autonomía en adelante quedé vetado para puestos de dirección en las Universidades del CNU.

La navidad del 1995 hace 19 años estaba redactando mi “análisis” de la situación de las universidades del país y del significado real de la “lucha por el 6%”, mi primer texto largo publicado en un periódico de Nicaragua en 5 entregas.  El punto de partida de las Reflexiones sobre el país de mis hijos y sus universidades eran los sucesos poco antes de navidad del 1995 en las cercanías de la Asamblea Nacional, donde 2 de los “luchadores por el 6%” habían caído muertos. Repasé la historia de las universidades en las 80, el vínculo táctico coyuntural entre la lucha por el 6% y la repartición de bienes y poder en Nicaragua en aquel momento para terminar con propuestas cómo la Universidad pudiese recuperar su autonomía y su papel de motor clave para el desarrollo del país.  El único efecto palpable ha sido mi salida del ambiente universitario por 6 años, terminándose el exilio cuando una universidad gringa –University of Mobile, San Marcos- me contrató como docente fluido en inglés, supuestamente. La fluidez más bien llegó como resultado.

Esta navidad 2014 pasé con una familia dividida, 3 de los nuestros en Alemania, 3 acá, y aún una vídeo-conferencia de 2 horas entre ambas mitades no logró a quitar por completo el sabor amargo, a pesar que los de acá desde nuestra visita allá en este año sepamos algo mejor como vivan allá. Y -como todos los últimos años- contamos poco antes con la visita de un grupo de algunas de "mis muchachas", mujeres hoy ya todas muy profesionales, a quienes les acompañé en algún momento de su vida haciéndose tales.

Confieso, aunque para mi vida y trabajo en estos 31 años han hecho sentido, aunque podía congratularme por los resultados “públicos” y “privados”,  me invade ante los sucesos de la Navidad Negra 2014 en Rivas, El Tule y Nueva Guinea la melancolía, sintiendo que en lugar de avanzar resolviendo los problemas reales y serios del país en base de concertación y diálogo, se restablece un camino que lleva solo a muertos sin resolver nada para nadie.

domingo, 16 de noviembre de 2014

La Cultura de la Memoria - el caso Jülich

Con la ciudad en ruinas y metido a las tareas de desescombreo y reconstrucción, la Shoah (o el Holocausto) en los primeros 22 años después de aquel fatal 16 de Noviembre del 1944 no era un tema local en Jülich. Y en la secundaria –me consta- se lo trataba de una forma muy sumaria, aunque ciertamente un monstruoso crimen pero cometido por unos  psicópatas monster sin que la gente común y corriente, todo honrada se hubiese dado la cuenta que estaba pasando.

Esto cambia no hasta 1963, cuando inicia en Frankfurt el Tribunal sobre Auschwitz, la primera vez que se trata en una corte alemana la temática Auschwitz. Yo tenía 13 años y me acuerdo que mi madre casi me obligó a leer a diario los reportajes de la sala de la corte. Al terminar en 1965, quedaron varios asuntos mas claros: una idea al menos de la dimensión de la Shoah y de su organización perfecta, que para llevarlo a cabo se necesitaba la cooperación de decenas de miles de colaboradores de menor a mayor grado y que estos colaboradores necesarios en su vida civil antes y después eran personas como cualquier otro alemán, o sea no tenían nada de psicópatas monster sino  que simplemente cumplieron a cabalidad ordenes, seguros que cumpliendo estaban cumpliendo un deber para con la patria Alemania.  Esto es lo que Hannah Arendt llamaba la Banalidad del Mal.

En la pequeña ciudad Jülich se había quedado una parte de un cementerio judío. Mi madre como recién electa concejal socialdemócrata entonces propuso al concejo en 1966 qusteine como señal se erigiera en este cementerio un pequeño monumento en memoria de los judíos de Jülich, propuesta aceptada por el concejo del la ciudad.
Yo nunca olvidaré como ella regresó de inauguración y desvelo del monumento: furiosa… y furiosa por la inscripción: En memoria de nuestros conciudadanos judíos fallecidos.
Pues estos conciudadanos no habían fallecido sino que fueron asesinados y además ya antes hubo en Jülich como en muchas ciudades alemanas actos contra los judíos, en particular en la Noche de los cristales rotos, en la cual se vandalizó la sinagoga, algo que no se hace a conciudadanos.
Su solicitud en el concejo de corregir la inscripción fue rechazado por mayoria, aduciendo que a ciencia cierta solamente se sabía que había muertos, pero no cómo ni dónde.
Cabe señalar que para mi y varios de mis compañeros de clase era la primera vez que nos movilizamos en pequeñas manifestaciones contra esta Cultura del Silencio, que en otras cosas se manifestaba en eliminar por desescombreo los remanentes de sinagogas o dejar el rebautismo de calles y callejones como hecho por los nazi. Antes se llamaron  Judenstrasse  o Judengasse (calle o callejón judío), después en muchos lugares Grünstrasse o Grüngasse (calle o callejón verde), asi también Jülich.

Acá tres fotos: la sinagoga de Jülich en 1938, como ruina en 1945 y aún 1958, cuando ya se había reconstruido los alrededores.  En 1966 –me acuerdo- ya estaba una nueva construcción en el lugar.

Jülich Synagoge 1938

Jülich Synagoge 1944Jülich Synagoge 1958

 

gedenktafel_synagoge

 

 

 

 

 

 

 

Fue hasta el 9 de Noviembre del 1983 –35 años después- que se desvelara una placa fijada en la casa donde antes estaba la sinagoga, y como iniciativa ciudadana no por alguna instancia pública.
La inscripción dice: primero en hebreo después en alemán la segunda frase de Mose 3-19,18:   amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el SEÑOR.
Para continuar: Acá estaba la Sinagoga, la que fue violada el 9-11-1938.
En memoria y como recordatorio.
Ciudadanos de la Ciudad de Jülich.

 

 

Pero fue hasta 1996 que el Concejo Municipal resolviera An der Synagogea devolverle a la calle, al menos en una parte, su referencia judía original. Hoy el último tramo donde quedaba la sinagoga se llama An der Synagoge (A la Sinagoga), mientras el resto mantiene el nombre Grünstrasse.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al fin la ciudad de Jülich así reconoció que la cultura judía había sido parte integral de la ciudad desde el año 1226 y que ya para el año 1348 existía una sinagoga, tradición de más que 700 años, truncada con la deportación y asesinato de los últimos 370 judíos en los tiempos nazi.

mahnmal_probst_bechte_platzPero aún faltaba darles a estos judíos nombres y apellidos para rescatarlos del olvido.

Esto hace un memorial erigido en 2001, cerca al viejo cementerio judío.
Pero ¡ojo! más que 60 años después de los acontecimientos
y de nuevo en base de una iniciativa ciudadana.

 

Para cerrar el círculo a mi juventud: spelthahnla iniciativa empuja nuestro Representante de Clase ya en 1966 y orador en nuestro nombre en la ceremonia de bachillerato del 1968, Heinz Spelthahn y su esposa, acá como guía explicando las inscripciones de una lápida en el viejo cementerio judío.
O sea desde el inicio de nuestra protesta contra la Cultura del Silencio tuvieron que pasar 35 años de mucho y sostenido esfuerzo hasta que se estableciera la Cultura de la Memoria también el Jülich, mas que 60 años después de los sucesos.