viernes, 1 de agosto de 2014

Van 492 años de Conquista

Nos hemos acostumbrado al ver en el campo un problema social –pobreza-, económico –baja productividad-, ecológico –destrucción de ambiente originario-, pero no político, eso es el derecho de la Nicaragua rural a incidir en su propio futuro por medio de participación decisiva y representación propia en la definición de las políticas del país, reclamo que constituyó el trasfondo en el terreno para el auge de la Contra.  

De cierta forma hemos tomado nota solo de las secuelas del esquema político colonial sin superar a este día su esencia, tal como se manifiesta por ejemplo en la Ley 800, que consta un supuesto “derecho” a desalojar, eso es quitarles a otros sus tierras ganadas con esfuerzo y sacrificio por una pinche indemnización. Plata jamáis ha servido como recompensa por un hogar construido a mano propia.

A la inversa, ninguna Propuesta de Nación prosperará sino al fin rompa con 492 años de tradición de conquista colonial dándole a Nicaragua rural el peso y la incidencia política, que la corresponda. Pero hasta donde yo sepa, nadie tiene algo así en su agenda.

miércoles, 23 de julio de 2014

¿Una lucha pacifica por sobrevivir? ¿Desde cuándo?

Desde que a inicios de siglo XX Nicaragua alcanzó de nuevo su población inicial de 1520, las tierras hacia el éste han servido en varias ondas como válvula de escape para la creciente presión poblacional, iniciándose la última con el fin de la guerra de los 80, la que reabrió amplias zonas en la región central a la colonización.
Lo más que se reduzcan las tierras aún colonizables –en 2020-30 ya se agotarán-, lo más crecieron la migración interna y externa, pero a la vez se agudizan los conflictos por la tierra en las regiones ya colonizadas respectivamente sus últimas fronteras como Bosawás. Se trata literalmente de una lucha por la supervivencia, tal que al no ofrecer el país otras alternativas, nadie deba sorprenderse por violencia culminando en vendettas sangrientas.
Al grupo, que domina la esfera pública, le tocó el momento histórico de la etapa final de ya casi 500 años de conquista y colonización forzada. Aunque al parecer existe conciencia que esta historia está por acabarse –por esto entre otros el proyecto del Gran Canal- , no obstante con la misma arrogancia de siempre de los poderosos se ignora las dinámicas socio-psicológicas, que acompañen esta etapa final, y la están por convertir en una lucha final entre los ansiosos mismos a sobrevivir sin alternativas salvo la tierra. Indicios: la desestabilización del ámbito municipal rural por medio de la “toma del poder” en los municipios rurales en las elecciones municipales arregladas del 2008 y 2012, que echó gasolina a un fuego ya latente.
Me temo que los desalojos, que inevitablemente acompañarán la construcción del Gran Canal, aportarán lo que falte aún en dinamita, puesto ya no hay hacia donde reubicar a nadie ni las ciudades en su economía informal ya sobresaturada tampoco ofrecerán alternativas.

martes, 15 de julio de 2014

Raíces

En 1950 nací en una ciudad, donde mis padres se encontraron por casualidad como consecuencia de la II. Guerra mundial. Ahí se habían refugiado sus padres y ahí comenzaron a estudiar. Pero la ciudad Gotinga era protestante y a los católicos apenas en el siglo XVIII se les había permitido construir una iglesia, pero al inicio sin torre. Con los refugiados y desplazados por la guerra, hubo en la perspectiva de los autóctonos toda una invasión católica irreverente en cuanto a las tradiciones de la ciudad, tal que la procesión de Corpus Christi, celebrada después la reformación por primera vez en los años 50 del siglo pasado, se tomó como ofensa y se tenía que proteger altares y el cableado del audio contra vandalismo nocturno. En esta ciudad pasé del Kinder interconfesional a la única y pequeña escuela primaria católica, que hubo en la ciudad. [En casi toda Alemania occidental salvo la Ciudad-Estado Bremen la primaria de 4 años, aunque pública, se organizaba por confesiones hasta medianos de los años 80]. Entonces aunque nací en Gotinga, era desde el nacimiento un foráneo sin verdaderos raíces locales.

A la edad de 10 años, mis padres se trasladaron a otra ciudad Jülich, esta vez en Renania. Aunque importante en la historia, en aquel momento era un pequeño centro de abastecimiento para la agricultura en sus alrededores. De nuevo llegué como parte de una “invasión”: los gobiernos del estado de Renania del Norte/Westfalia y de Alemania federal habían tomado la decisión de establecer en un bosque grande cercano un centro de investigación en energía nuclear más ciencias naturales conexas, y con este centro vinieron unos 500 académicos más técnicos  y asistentes para los laboratorios, en total unos 3,500 empleados del centro con sus familias, un golpe tremendo para una ciudad de apenas 12,000 habitantes, que estaban acabando la reconstrucción de la ciudad después de su destrucción total -98.5%- en los últimos meses de la guerra.

Yo era de los primeros hijos de los invasores, que se matriculó en la única secundaria humanística clásica –Latín como primer idioma, después Ingles, después Griego Clásico- , que había, solo para varones, porque en aquellos tiempos aún se solía a organizar la secundaria en al menos clases sino hasta colegios enteros separados por género. El colegio como tal lo fundó en 1572 el Duque Guillermo V de Jülich. Ya los padres, abuelos y bisabuelos de muchos de mis compañeros de clase locales habían atendido al mismo colegio. Eran los notables –abogados, farmacéuticos,  maestros, médicos, niveles superiores de la administración pública- de la pequeña ciudad. Y rompiendo con las tradiciones de 400 años, mis padres produjeron todo un escándalo al obligar al colegio como único colegio público con bachillerato a admitir a mi hermana como 1ª estudiante femenina en su historia. De nuevo yo era un foráneo durante todo mi tiempo en el colegio.

Para estudiar matemática pura, regresé en 1968 a “mi” ciudad natal, de la cuál tengo así dos conjuntos de memoria: él de mi niñez y él de mis tiempos como estudiante. Mientras en la universidad encontré huellas de mi abuelo y de mis padres en forma de estudiantes o compañeros de estudio en este momento ya profesores, hubo un re-encuentro con solo uno de mis compañeros de la primaria, que se inscribió conmigo en matemáticas. Por el otro algunas cosas de mi niñez ya no existieron, otras, que había visto siempre de afuera, las vi por primera vez adentro, como las iglesias evangélicas, que para mí como niño eran “off limits”; según mis padres no se anda “de turista” en templos en uso.

A pesar de que la universidad era a distancia el empleador más grande de la ciudad, los profesores destacados en 2 siglos de su existencia se honraba con placas en sus casas de domicilio hasta nombre de calles, los casi 20 mil estudiantes en una ciudad de no 100 mil pusieron su sello a la vida diaria y nocturna, no hubo vínculo estrecho entre la vida universitaria y la vida política-social local. Por un lado la ciudad ya existe desde el siglo X, la universidad apenas desde el siglo XVIII  además siempre trayendo más foráneos temporáneos que atendiendo a locales permanentes, por el otro el fascismo nazi ya había conquistado a la universidad en 1931 mientras en la ciudad misma ni en las elecciones de 1933 lograron una mayoría. Pero de esta parte de la historia nadie nos quiso hablar, sino que tuvimos –como estudiantes–  que reconstruirla metiéndonos en archivos y bibliotecas investigando. O sea nada de condiciones para echar raíces.

Mi última estación en Alemania del 1972 al 1985 era Bonn y sus cercanías. En Bonn nacieron mi padre, mis abuelos paternos, mis bisabuelos paternos y la mitad de mis tatarabuelos paternos. Hoy todos están sepultados muy cercanos en el Cementerio de Poppelsdorf. Y hasta hoy día el clan de mi abuela –tenía 14 hermanas y hermanos- se reúne una vez al año en Bonn. Pero como yo no había pasado en Bonn ni mi niñez ni mi juventud ni quiera mis tiempos de estudio, me faltaban los compañeros del Kinder hasta el bachillerato, el vínculo con una parroquia donde se me hubiera bautizado, celebrado la 1ª Comunión y la Confirmación. O sea era la ciudad de la mitad de mis ancestros, pero yo en lo personal no tenía nada de experiencias personales, que me vinculara con esta ciudad.

Ahora llevo 29 años de vivir en Managua –Los Arcos, El Rosario, Linda Vista Norte-, el periodo continuo más largo de mi vida. Hija y 3 hijos nacieron acá donde también pasaron su tiempo escolar, aunque hoy 3 de ellos viven en Alemania. Tenemos desde 24 años una finquita en Dulce Nombre/Jinotepe. Ahí viven las hermanas y el hermano de mi esposa, en el Cementerio de El Rosario están mis suegros. Si todo sale como planificado, a finales de éste año nos retiramos a nuestra finquita. Pero obviamente, llegando a Nicaragua a los 35 años, no soy “nicaragüense nativo” ni nunca seré.

Corolario: al haber sido NUNCA en mi vida “nativo” de donde me tocó a vivir, sino siempre alguien de “afuera”, nunca me quedó otra alternativa que aprender comunicándome con los nativos y estudiando su respectiva historia en libros y artefactos para medio entender mi contexto, algo que los nativos asimilan casi automático al nacer y crecer dentro de él. Sé que para mí nunca será igual aunque cierto quizás precisamente por el proceso consciente de aprendizaje me parece que a veces estoy más consciente del impacto de una u otra condición histórica, hasta más que los nativos.

lunes, 9 de junio de 2014

¿Porqué no hay ni habrá un sistema para transparentar los agro-mercados de Nicaragua?

1. La intransparencia de mercados, en particular él de insumos y productos del agro, no es un problema técnico sino un problema político en el amplio sentido de la palabra.

2. No es un problema técnico, pues sobran ejemplos, en particular de países africanos, que hay soluciones técnicas hasta en peores condiciones económicas y tecnológicas que las de Nicaragua.

3. Sin embargo la apropiación/transferencias de éstas soluciones requiere de un compromiso político por los actores de peso, quiénes pueden ser el gobierno mismo y/o las organizaciones de articulación de los actores económicos mismos, en el caso de Nicaragua, la FENACOP y el COSEP y/o sus organizaciones afiliadas.

4. Otros –como los operadores de Telecomunicaciones, la Bolsa agropecuaria, el CEI y la DGA, las universidades, ONG- podrían aportar apoyo y aportes valiosos para el diseño y en las operaciones de una solución técnica.

5. Yo en lo personal estoy convencido, que el compromiso de los actores mismos respectivamente sus gremios es indispensable, mientras él del gobierno útil pero no indispensable, a tal que si fuera el gobierno solo, éste tampoco lo pudiera implementar. Me sobran los ejemplos.

6. Este compromiso no hubo en los 10 años pasados –tiempo transcurrido desde que se inició la implementación de soluciones en África- ni por lado de los gremios ni por lado de los diversos gobiernos. Me consta y siendo honesto, dudo que lo habrá en un futuro cercano, 5 a 10 años de hoy.

Internet y el Proyecto de Nación en Nicaragua

Desde que en la CMSI de Túnez del 2005 se estableció al 17 de Mayo como Día mundial de la Internet, cada año cerca a esta fecha aparecen informes sobre su avance, mundial, regional y por estados.

Desde que se publica estos informes, cada año Nicaragua sale algunos puntos peores, primero moviéndose hasta la cola de las Américas, ahora superado cada año por más países del mundo, en particular de la África al sur del Sahara.

Y cómo rutina hay durante unas 2 a 3 semanas algo de alboroto en los medios, se entrevista a los expertos y los “expertos” en cuanto de su opinión del por qué y que deba hacerse, donde como costumbre se propone “mejoras de las políticas públicas” e “incentivos” por lado del estado.

Después sigue silencio mediático hasta el próximo año, cuando se repetirá la misma rutina.

A mí me tiene harto ésta rutina, y más en particular que se use –independiente de su tinte- al estado respectivamente su gobierno como chivo exculpatorio, cuando de hecho se trata del fallar de todos, quienes en academia, economía y sociedad ocupen posiciones de liderazgo, grandes hasta chiquitas y de la indisposición a analizar en forma autocritica sus orígenes.

De fondo, las calidades socio-culturales requeridas por la Internet, mejor dicho su aprovechamiento para el desarrollo del país, y las que prevalecen en Nicaragua son incompatibles, resultando a veces absurdos como si la falta de confianza en arreglos de negocios, entre otros promovida por la falta de seguridad jurídica, se pudiera “curar” usando una herramienta tecnológica como la firma electrónica. (Vea al respeto una columna para Confidencial, escrita hace 12 años.

A la vez, requieren de calidades socio-empáticas en sus profesionales, las que ellos en su mayoría no tienen, como mostró fehacientemente el estudio del FUNIDES, eso es capacidad de trabajar en equipo, entusiasmo por hacer bien lo que se está haciendo y respeto a reglas por respetar la convivencia con otros y no solo por temor a la sanción por superiores.

A mí me queda solamente reconocer mi fracaso, tal como ya lo hice en el 2010 en ocasión del 25 aniversario de la Ingeniería en Computación.

Ojala que otra generación, más consciente del vínculo indisoluble entre desarrollo socio-cultural y desarrollo tecnológico, lo hará mejor.

miércoles, 4 de junio de 2014

Sin Visión de Nación – no hay ni habrá uso amplio de las TIC

Lo qué en Nicaragua nunca se entendió: en un país con el tamaño y la estructura económica de Nicaragua, Internet es de prima a primera siempre un medio, no un fin, a tal que su uso deba orientarse en función del desarrollo económico-social del país, y sin visiones y proyecciones en cuanto a éste no habrá amplio uso del otro tampoco.

Hay 4 países en el mundo -de un tamaño parecido- que solo aparentemente se salieron con éxito de este esquema: Estonia, Finlandia, Costa Rica y Uruguay.

Sin embargo estos 4 países se "destacan" en su apreciación de la educación como concepto constitutivo para hacerse nación desde finales del siglo XIX.

En Estonia y Finlandia la escuela municipal/distrital es literalmente cuna de la Nación, a tal que es en éstas escuelas, funcionado como centros culturales de su entorno, que se recupere hasta el idioma y la cultura autóctona. Me consta, pues mi bisabuelo estableció en Põltsamaa la primera secundaria con estonés como idioma de enseñanza. Finlandia es el primer país de Europa, que ya finales del siglo XIX erradica el analfabetismo. Así mismo se cambió el porcentaje de los que hablen finés y no sueco como su idioma principal, de menos que 35% al hoy más que 65%. Uruguay y Costa Rica son los únicos dos países de América Latina, donde a finales del siglo XIX, inicios del siglo XX se establece la educación pública, gratuita y obligatoria para todos como esencia del proyecto de Nación.

Consecuentemente Finlandia apuesta como único país de su tamaño a la informática como esencial para el desarrollo y la independencia intelectual como país, ya a inicios de los años 50. De nuevo me consta, pues medio por casualidad en este caso mi padre estaba estrechamente vinculado con estos inicios. (http://users.utu.fi/petpaju/PajuBarcelonapaper.pdf).

Para Estonia, una vez alcanzada la 2. Independencia en 1989, se elige a la Internet como el vehículo para fortalecer la identidad nacional, en particular por medio de la transparencia de la administración pública y la participación ciudadana, en claro contraste al régimen opresivo-colonialista anterior. Es así que el Acceso a Internet se convierte en Derecho constitucional. Se puede elegir via Internet, participar en las consultas previas a leyes y decretos y por ende informarse de la gestión pública. Obvio entonces que el uso de la Internet sea materia extensa en la educación escolar.

Costa Rica decide a finales de los 80 hacer de las TIC un eje estratégico para el desarrollo del país, y comienza dando los primeros pasos en los Kinder del país, donde se introduce el Constructivismo como paradigma educativo –Piaget- y se elige la Programación Logo y su Tortuga –Pappert- como instrumentos tecnológicos. Hoy el ITCR cuenta con los primeros PhD en Informática, quienes tuvieron su primer contacto con la computadora en Kinder.Y aún SIN incluir INTEL, Costa Rica exporta en bienes y servicios informáticos por casi mil millones de dólares.

Uruguay lanza en el 2007 el Plan Ceibal como proyecto atendido directamente por la Presidencia, cuyo fin superficial es dotar a cada niña y a cada niño en educación pública con “su” computadora, pero cuyo objetivo verdadero es la “transformación social” del país, no permitiendo nuevas brechas entre una elite “arriba” y los demás “abajo”, sino al contrario cerrándolas pues una computadora por niño con acceso a Internet tanto en la escuela como en casa, significa casi automáticamente al menos una computadora con acceso a Internet en casi todas las familias del país. Consecuentemente en paralelo a las entregas a niñas y niños, se desarrolla aplicaciones y sitios útiles para los adultos, como en el caso de Estonia como una clara reacción a la intransparencia y la represión durante la dictadura militar.

Corolario: Sin Visión de Nación – no hay ni habrá uso amplio de las TIC en Nicaragua jamáis.

lunes, 2 de junio de 2014

El “Domingo de Duelo Nacional” en conmemoración de las muertes por violencia política

1. ¿Por qué un Domingo de Duelo Nacional?

Aunque las estimaciones varían y documentación confiable –aun- no hay, ha habido solo entre los años 1974 –toma de la casa de Chema Castillo- y 1994 –año de disolución de los últimos grupos rearmados- por lo menos 50,000 muertes por violencia con origen político, donde se incluye sin distingue a todos, cuyo vida terminó abruptamente en actos y eventos de insurgencia y contra-insurgencia, revolución, contra- y post-revolución.

Hay entonces al menos 50 mil familias, probablemente muchas más, donde se quedó una familia herida –padre, madre; hermanas, hermanos; esposa, esposo; hijas, hijos; nietos, nietas- detrás.

Para comparar: las muertes de Nicaragua por violencia política entre 1974 a 1994 son en cifras absolutas más muertos que la Guerra de Vietnam les causó a los Estados Unidos o 17 veces la cantidad de muertos del 11 de Septiembre 2001. En cifras relativas, son algo como el 0.8% a más de la población actual (1.2% de la del 1995) de Nicaragua, casi el mismo porcentaje que la 1ª Guerra mundial le causó a Gran Bretaña o más que el doble que la 2ª Guerra mundial les causó a los Estados Unidos o 26x el porcentaje de víctimas del 11 de Septiembre entre los neoyorquinos de hoy.

2. ¿Para qué un Domingo de Duelo Nacional?

Sin embargo mientras otros países afectados por un cataclismo similar les asistieron y les asisten a sus familias en su duelo, en Nicaragua se las dejó a solas con su pérdida, convirtiéndose la misma en un trauma familiar que aún silencioso pasa de generación en generación. Escribe la Dr. Martha Cabrera: “Las sociedades multiduelos corren el peligro de convertirse en sociedades con traumas inter-generacionales. Uno se lleva con los demás como se lleva con uno mismo, eso es ley. Donde hay extensos grupos de población traumatizados, el trauma se traslada a la siguiente generación. Trabajar con el fenómeno multiduelos quiere decir también aceptar que los duelos también son colectivos.” (Véase "Vivimos y sobrevivimos en un país multiduelos",Envío).

Establecer el Domingo de Duelo Nacional podría ser un primer paso, donde por medio de una celebración descentralizada serena con actos sencillos pero significantes según las condiciones en cada lugar, el país entero exprese su empatía y compasión para con las familias traumatizadas sin distingue alguno.

3. ¿Por qué el penúltimo domingo antes del 1º de Adviento?

Por un lado se necesita una fecha lo suficiente distante de otras fechas de connotación patriótica para que éste día sea un día de duelo compartido con las familias afectadas y no un día de exaltaciones patrióticas. Tampoco conviene a unirlo a otras fechas –como el 2. Noviembre Día de los difuntos-, precisamente por la violencia con origen político como causa particular de la muerte, la que como causa colectiva establece una responsabilidad colectiva de no dejar a las familias a solas.

Por el otro lado, en la tradición cristiana del siglo 4, compartida en este particular entre católicos, ortodoxos y protestantes, este penúltimo domingo del año litúrgico está tradicionalmente dedicado a asuntos finales entre ellos a la muerte como fenómeno de impacto en la vida de todos y cada uno, proporcionado así una referencia oportuna me parece tanto para creyentes como para no-creyentes.

Cabe señalar que hay otros países, donde se estableció el mes de Noviembre para conmemorar las victimas de guerras y violencia política. En los países aliados de la 1ª Guerra mundial, se celebra el 11 de Noviembre –Veterans Day en los Estados Unidos- en conmemoración en particular, pero no solo de los muertos de ésta guerra, en Alemania es el mismo penúltimo domingo, Volkstrauertag, antes del 1º de Adviento, dedicado a los muertos de la 1ª y 2ª guerra mundial y por la dictadura entre 1933 y 1945.

4. ¿Qué se pretende con una petición?

Aunque es un tema que la CEN no incluyó en su documento, a mi criterio personal el trauma por las muertes de violencia política es la causa subyacente más poderosa: un trauma nunca tratado de decenas de miles de familias, causado por la violencia con orígenes políticos entre 1974 y 1994, que silenciosamente se pasa de generación en generación.

En Nicaragua ningún gobierno después del 1990 quiso atender las causas de fondo de la parálisis de Nicaragua, ni su alma destrozada, ni su sociedad desorganizada ni su economía desarticulada. Si de todo reconocieron las causas -tengo muy, muy serias dudas-, parece como si esperasen que las mismas se compusieran por alguna dinámica automática milagrosa en y por el tiempo. Sin embargo no hay ni un solo ejemplo -otro país- donde esto así hubiese funcionado.

Quizás algunos piensen que no me corresponda, mientras yo creo que tengo la ventaja de saber por experiencia personal propia que dañino resultan estos traumas, de ejemplo los 2 hermanos de mi abuela paterna caídos a inicios del 1ª Guerra mundial así como el hermano mayor de mi padre, caído 10 días antes que terminara la 2ª Guerra mundial me acompañan desde que tengo memoria de mi infancia.

Antes entonces de dirigirme a supuestos líderes político o guías espirituales, quiero por medio de la petición invitar primero a la reflexión y por segundo a la acción auto-convocada, local, quizás pequeña y solo entre pocas familias para así dar inicio a un proceso de sanación como país sin la cual cualquier otro intento de construirle un futuro se quedará inútil. Posibles actos pueden variar, desde misas y servicios religiosos, reuniones serenas hasta simples encuentros familiares en forma de desayunos, almuerzos o cenas organizados entre familias cercanas por comunidad o vecindad.

Si quiere, puede apoyar a la petición.